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Canadá se prepara para aranceles del 50% de EE. UU. mientras las negociaciones se estancan

Canadá se prepara para aranceles del 50% de EE. UU. mientras las negociaciones se estancan

Las negociaciones estancadas

Las negociaciones entre Estados Unidos y Canadá se han detenido, según funcionarios familiarizados con el proceso. No se han programado nuevas rondas, y las dos partes siguen muy alejadas en los temas centrales que provocaron la amenaza arancelaria en primer lugar.

La cifra del 50% ha estado presente en las negociaciones desde que se mencionó como una posible sanción. Aunque no se ha anunciado ninguna decisión final, la falta de avance en las discusiones deja esa opción muy sobre la mesa.

Preocupaciones sobre la cadena de suministro

Un arancel de ese nivel afectaría a más que solo los bienes directamente involucrados. Muchos productos cruzan la frontera múltiples veces durante la fabricación, por lo que un arancel aplicado en una etapa se acumularía a lo largo del proceso de producción. Eso significa que el impacto en los costos no solo recaería en los exportadores, sino también en las empresas que compran sus piezas y componentes.

Las industrias que dependen de cadenas de suministro integradas de América del Norte — como la automotriz, la agrícola y la de equipos energéticos — enfrentarían la presión más inmediata. Las interrupciones podrían obligar a las plantas a reducir el ritmo o buscar proveedores alternativos, un cambio que nunca ocurre rápida ni económicamente.

Costos para los consumidores en ambos lados

La amenaza arancelaria no es solo un problema para los productores. Si el arancel del 50% entra en vigor, los importadores en EE. UU. probablemente trasladarían gran parte del gasto adicional a los consumidores. Los precios minoristas en todo, desde productos agrícolas hasta piezas de maquinaria, podrían subir, y los consumidores canadienses también sentirían el impacto si se toman medidas de represalia.

Los economistas han señalado que los aranceles de esta escala rara vez se mantienen contenidos. Tienden a expandirse hacia afuera, aumentando los costos para hogares y empresas por igual. Pero con un acuerdo no a la vista, la planificación práctica ya está en marcha. Las empresas están revisando contratos