Caída de las importaciones vinculada a la agitación regional
Los envíos al mayor importador de crudo del mundo cayeron bruscamente en las últimas semanas, con comerciantes y refinadores reduciendo sus pedidos. El descenso está directamente relacionado con el conflicto en curso que involucra a Irán, que ha alterado las rutas marítimas y elevado los costos de seguro para los petroleros. Las refinerías estatales chinas, que normalmente compran grandes volúmenes de crudo iraní, han sido especialmente cautelosas, aunque el impacto se ha extendido por todo el mercado.
Los datos de la industria muestran que las importaciones totales de crudo del país fueron las más bajas desde el verano de 2016, una época en la que los precios mundiales del petróleo estaban en un ciclo diferente. La caída actual no es un colapso de la demanda sino un shock del lado de la oferta, dicen los analistas, aunque ese lenguaje no es una cita de los hechos. Se espera que los volúmenes de importación se recuperen parcialmente en las próximas semanas a medida que los compradores se adapten al nuevo entorno de riesgo.




