Las reservas de petróleo de EE. UU. han caído a su nivel más bajo desde 1982, un descenso que se produce mientras el conflicto con Irán continúa sacudiendo los mercados energéticos. La reducción de las existencias podría elevar los precios del crudo, y eso podría tener efectos colaterales en los mercados globales y la estabilidad económica.
Un mínimo de 40 años
Las últimas cifras sitúan las reservas de petróleo de EE. UU. en un punto no visto en más de cuatro décadas. La última vez que las reservas estuvieron tan bajas, Ronald Reagan estaba en la Casa




