Bitcoin cayó brevemente por debajo de los $60.000 el martes, desencadenando aproximadamente $1.600 millones en liquidaciones en los mercados de derivados criptográficos antes de que el activo recuperara los $64.000. El movimiento —una caída brusca y una rápida recuperación— subrayó lo frágil que sigue siendo el mercado después de semanas de negociación lateral.
La liquidación de $1.600 millones
Los datos de los principales exchanges mostraron liquidaciones en cascada cuando Bitcoin rompió el nivel psicológicamente importante de $60.000. La mayor parte de las posiciones eliminadas eran posiciones largas apalancadas, lo que significa que los operadores que apostaban por precios más altos fueron sorprendidos. La cifra total de liquidaciones —$1.600 millones en todos los activos— se encuentra entre las mayores liquidaciones diarias de este año.
Rebote a $64.000
En cuestión de horas, Bitcoin recuperó los $64.000, eliminando la mayor parte de la pérdida intradiaria. La rapidez de la recuperación sugiere que el movimiento fue impulsado por una cascada de liquidaciones en lugar de un cambio fundamental en el sentimiento del mercado. Sin embargo, la mecha por debajo de los $60.000 dejó su huella en los libros de órdenes y en los gráficos técnicos.
Flujos institucionales débiles
Aunque el precio se recuperó, la demanda institucional cuenta una historia diferente. Los datos sobre los flujos de ETF al contado y el interés abierto en CME muestran una debilidad continuada —los flujos netos han sido planos o negativos durante la última semana. Esto es una señal de advertencia para un alza sostenida. Sin nuevas compras institucionales, los rebotes tienden a estancarse o a ser vendidos.
Mayor volatilidad por delante
El propio evento de liquidación podría afectar aún más la confianza. Los mercados de opciones están preciando oscilaciones más amplias para el resto de junio. Los operadores ahora observan si Bitcoin puede mantenerse por encima de los $64.000 hasta el final de la semana, o si otra caída pone a prueba los mínimos recientes. Una cosa está clara: el mercado aún no está fuera de peligro.




