Qué sucedió: una visión rápida
El 18 de abril, la comunidad blockchain se enteró de que un hack sofisticado apuntó a KelpDAO, un protocolo de liquidez cross‑chain. La brecha, ahora ampliamente conocida como el exploit de KelpDAO, vio a los atacantes desviar aproximadamente 30,766 ETH —valorados en más de $55 millones al tipo de cambio actual— al canalizar la actividad maliciosa a través de la plataforma de préstamos DeFi Aave en lugar de atacar directamente en los mercados abiertos. Esta maniobra permitió a los perpetradores ocultar sus huellas, transferir el riesgo financiero al protocolo de préstamo y evadir los métodos tradicionales de detección.
