Haun Ventures ha cerrado un fondo de $1.000 millones centrado en infraestructura cripto y el mercado emergente de sistemas que permiten a los agentes de IA enviar pagos y realizar transacciones de forma autónoma. El fondo, anunciado esta semana, se encuentra entre los vehículos de capital de riesgo más grandes dedicados a cripto en 2026 y señala una apuesta estratégica de que los agentes autónomos impulsarán la próxima ola de actividad en cadena.
El fondo de $1.000 millones
El nuevo vehículo eleva el capital total bajo gestión de Haun Ventures a más de $2.500 millones, tras su fondo debut de $1.500 millones en 2022. La firma indicó que desplegará el último fondo en inversiones en etapas tempranas y de crecimiento, priorizando empresas que construyan infraestructura de capa base, middleware y herramientas de capa de aplicación que permitan la actividad económica de máquina a máquina.
Por qué importan los agentes de IA
La tesis de Haun es que los agentes de IA — programas de software que actúan de forma independiente para completar tareas — necesitarán cada vez más tener cripto, pagar por cómputo, liquidar microtransacciones e interactuar con contratos inteligentes sin intervención humana. Esto requiere rieles especializados: billeteras controladas por código, gestión confiable de gas y mecanismos de resolución de disputas diseñados para contrapartes no humanas.
Varias startups ya están trabajando en billeteras para agentes y protocolos de pago entre agentes, aunque la categoría aún es incipiente. El fondo de Haun le da un largo horizonte para respaldar a los ganadores — o para dar forma a los estándares a medida que surgen.
Lo que sigue
Haun no ha revelado qué empresas ha financiado ya desde el nuevo fondo, pero se espera que la firma comience a hacer anuncios de acuerdos en los próximos meses. El mercado más amplio de capital de riesgo cripto ha sido cauteloso en 2026, con muchos fondos aún con capital sin invertir de rondas anteriores. La convicción de Haun en la infraestructura de agentes de IA destaca como una apuesta de que el próximo ciclo alcista será impulsado por máquinas, no solo por humanos.




