En el primer semestre de 2026, los ciberdelincuentes llevaron a cabo 212 exploits onchain, robando 1.100 millones de dólares, un aumento de 3,4 veces respecto al total de exploits registrados en todo 2025. Según datos publicados esta semana, los hackers vinculados a Corea del Norte fueron responsables de 600 millones de dólares de los fondos robados.
El creciente papel de Corea del Norte
Los 600 millones de dólares atribuidos a operativos norcoreanos representan más de la mitad del total robado en el período. Si bien el informe no desglosó incidentes individuales, la cifra subraya el enfoque continuo del régimen en el robo de criptomonedas como fuente de ingresos. Años anteriores han mostrado patrones similares, pero la escala en 2026 marca una escalada significativa.
La IA y los ataques a carteras se aceleran
El aumento está impulsado en parte por el uso acelerado de la inteligencia artificial en los ataques, así como por un incremento en los exploits dirigidos a carteras. Las herramientas de IA están ayudando a los atacantes a automatizar campañas de phishing e identificar vulnerabilidades más rápido que nunca. Los ataques a carteras, que apuntan tanto al almacenamiento en caliente como al en frío, se han vuelto más sofisticados, a menudo eludiendo las medidas de seguridad tradicionales.
Lo que significan los números
Los 212 exploits en solo seis meses se comparan con aproximadamente 62 en todo 2025, un ritmo que los equipos de seguridad están luchando por igualar. Los 1.100 millones de dólares robados son un duro recordatorio de los riesgos en el ecosistema onchain. Si bien parte de los fondos pueden recuperarse mediante el rastreo en blockchain y la acción de las autoridades, es probable que la mayoría se pierda.
Los datos también destacan un cambio en el comportamiento de los atacantes. En lugar de atacar exclusivamente exchanges o puentes, los delincuentes están apuntando cada vez más a carteras individuales y utilizando IA para escalar sus operaciones. Esto dificulta la defensa tanto para las plataformas como para los usuarios.
Con el segundo semestre de 2026 ya en marcha, la industria observa si la tendencia se acelera aún más o si nuevas medidas de seguridad pueden frenar la marea.




