El pool de minería de Bitcoin Poolin se ha acogido al Capítulo 11 de bancarrota, según confirmó la compañía esta semana. Como parte de un plan de recuperación aprobado por el tribunal, la empresa está vendiendo dos de sus instalaciones mineras en el oeste de Texas por un total de $52 millones.
¿Por qué ahora el Capítulo 11?
Poolin presentó formalmente la solicitud de bancarrota bajo el Capítulo 11 en un tribunal de Delaware. La medida permite a la empresa reestructurar sus deudas mientras continúa operando. La prioridad inmediata es la venta de los dos centros mineros en Texas, cuyos ingresos se destinarán a los acreedores según el plan de recuperación.
Los sitios en el oeste de Texas
Ambas instalaciones están ubicadas en el oeste de Texas, una región que se ha convertido en un polo para la minería de criptomonedas gracias a la electricidad barata y las regulaciones favorables. Poolin no reveló la tasa de hash exacta ni la capacidad de los sitios, pero la valoración de $52 millones sugiere que son operaciones de gran envergadura. Se espera que la venta se cierre en un plazo de 60 días, sujeto a la aprobación judicial.
¿Qué pueden esperar los acreedores?
La solicitud del Capítulo 11 enumera los principales acreedores de Poolin, aunque los montos exactos adeudados no se especificaron en la presentación inicial. El programa de recuperación de la empresa busca pagar una parte de esas deudas mediante la venta de activos y la reestructuración operativa. Los acreedores votarán el plan final en los próximos meses.
Próximos pasos
Se ha programado una audiencia judicial para principios de agosto con el fin de aprobar el proceso de licitación de los sitios en Texas. Si la venta se concreta según lo previsto, Poolin continuará operando su negocio de pool de minería bajo supervisión judicial. La compañía no ha indicado si se contemplan ventas adicionales de activos.



