El presidente ruso Vladimir Putin ha firmado una ley que establece reglas de mercado para los intercambios de criptomonedas, custodios e inversores, trasladando el sector de activos digitales del país de una zona gris a un marco regulado. Las disposiciones centrales de la ley entrarán en vigor en septiembre de 2026, dando a los participantes del mercado aproximadamente un mes para prepararse para el cumplimiento normativo.
Qué cubre la ley
La legislación crea una estructura formal para los intercambios de criptomonedas que operan en Rusia, definiendo requisitos de licencia, estándares operativos y protecciones para inversores. Los custodios —empresas que mantienen activos digitales en nombre de clientes— también enfrentarán nuevas reglas que cubren la segregación de activos, la presentación de informes y las reservas de capital. Para los inversores, la ley introduce derechos y obligaciones más claros, aunque los umbrales exactos para inversores acreditados frente a minoristas no se han detallado en el texto público.
Esta no es la primera incursión de Rusia en la regulación de criptomonedas. El país ha tenido un mosaico de leyes desde 2020, incluida una prohibición de usar criptomonedas para pagos. Esa prohibición sigue vigente. La nueva ley se centra en el lado del comercio y la custodia, no en convertir el bitcoin en moneda de curso legal.
Fecha de inicio en septiembre de 2026
La fecha de entrada en vigor de la ley —septiembre de 2026— está a poco más de un mes. Es un margen ajustado para que los intercambios y custodios ajusten sus operaciones, especialmente dado el clima geopolítico actual y el panorama de sanciones. Las sanciones occidentales ya han empujado parte de la actividad cripto rusa hacia plataformas peer-to-peer e intercambios extranjeros. Las nuevas reglas podrían atraer parte de ese volumen de vuelta a un mercado doméstico regulado —o llevarlo aún más a la clandestinidad, dependiendo de lo estrictos que resulten los requisitos.
Los reguladores aún no han publicado pautas detalladas de implementación, lo que añade incertidumbre. Los participantes del mercado esperan claridad sobre las tarifas de licencia, la frecuencia de presentación de informes y si los intercambios de propiedad extranjera pueden solicitar una licencia.
El panorama regulatorio de las criptomonedas en Rusia
Rusia ha debatido la regulación de las criptomonedas durante años. El banco central históricamente ha adoptado una postura dura, abogando por una prohibición casi total. El ministerio de finanzas ha favorecido un enfoque más permisivo con supervisión. Esta ley representa un compromiso: permite el comercio y la custodia bajo supervisión estatal, pero mantiene la prohibición de usar criptomonedas para pagos. El resultado es un sistema donde se puede comprar, vender y mantener activos digitales — pero no se pueden usar para comprar un café o pagar una factura.
La ley también exige que los intercambios reporten transacciones sospechosas a la unidad de inteligencia financiera, alineando a Rusia con los estándares globales contra el lavado de dinero. Eso es un guiño al Grupo de Acción Financiera Internacional, que ha presionado a Rusia para endurecer su supervisión de criptomonedas.
Qué sucede después
Con la ley firmada, el enfoque se traslada a la implementación. El Banco Central de Rusia y el ministerio de finanzas tendrán que emitir regulaciones subordinadas antes de septiembre. Los intercambios y custodios tendrán entonces que solicitar licencias y ajustar sus sistemas. Las primeras plataformas con licencia podrían surgir a finales de 2026, asumiendo que el proceso de solicitud avance rápidamente.
Una pregunta abierta: cómo interactúa la ley con las sanciones existentes. Las sanciones de EE. UU. y la UE ya apuntan a ciertas entidades e individuos rusos. Un intercambio ruso con licencia aún podría enfrentar desafíos de cumplimiento si maneja activos vinculados a partes sancionadas. La ley en sí no aborda eso — es un marco doméstico, no un mecanismo para evadir sanciones.




