Irán ha acordado en principio entregar sus reservas de uranio enriquecido, confirmaron funcionarios estadounidenses. La fecha límite para la entrega es el 31 de diciembre de 2026. El acuerdo representa un posible avance para frenar las ambiciones nucleares de Irán, aunque el camino hacia su implementación sigue siendo incierto.
Por qué importan las reservas
Las reservas de uranio enriquecido de Irán han sido un punto conflictivo en las negociaciones nucleares internacionales. Este material puede enriquecerse aún más hasta alcanzar niveles aptos para armas, algo que Occidente ha buscado evitar durante mucho tiempo. Al aceptar deshacerse de ellas, Irán ofrece una concesión concreta. Pero el acuerdo es solo en principio; los detalles sobre cómo y dónde se trasladará el uranio aún están en proceso de definición.
Opinión pública en el país
El acuerdo cuenta con un apoyo mixto dentro de Irán. Según los datos disponibles, el 50,5% de los iraníes aprueba la entrega de las reservas de uranio enriquecido. Una medida más amplia —poner fin a todo el enriquecimiento— obtiene un 42,5% de aprobación. Esa diferencia sugiere que muchos iraníes están dispuestos a renunciar a las reservas existentes, pero no a abandonar por completo el enriquecimiento. El gobierno podría enfrentar presiones internas mientras negocia los términos finales.
El camino hacia diciembre de 2026
Con un plazo fijado para finales de 2026, ambas partes tienen tiempo para definir los detalles. Los funcionarios estadounidenses esperan que inspectores internacionales supervisen la transferencia. Irán aún no se ha pronunciado públicamente sobre el acuerdo. Los próximos meses serán críticos mientras los negociadores definen las medidas de verificación y el destino final del uranio enriquecido.




