Irán ha propuesto enviar su uranio enriquecido a un tercer país como parte de las negociaciones en curso con Estados Unidos, un movimiento que podría reducir las tensiones pero no indica un acuerdo inminente, según personas familiarizadas con las conversaciones.
Qué implica la propuesta
La oferta consiste en transferir el actual stock de uranio enriquecido de Irán a una tercera nación no identificada, lo que potencialmente reduce el riesgo de que Teherán pueda rápidamente utilizar el material con fines armamentísticos. Aunque no se ha revelado el destino exacto, la propuesta se considera un posible paso hacia que Irán eventualmente abandone por completo su reserva. Los negociadores aún están trabajando en los detalles y no se ha alcanzado ningún acuerdo.
La propuesta marca un posible cambio en la postura negociadora de Irán. Durante años, Teherán se ha resistido a entregar su uranio enriquecido, argumentando que necesita el material para energía civil e investigación médica. Al plantear una transferencia a un tercer país, Irán podría estar señalando una disposición a ceder, aunque los funcionarios advierten que la oferta es tentativa y aún podría desmoronarse.
Sin embargo, no indica un avance inminente con Washington. Estados Unidos ha exigido que Irán detenga todo enriquecimiento por encima del 3,67 por ciento y se someta a inspecciones internacionales más estrictas antes de cualquier alivio de sanciones. La propuesta de Irán abordaría solo una parte de esas demandas.
Lo que no está en el acuerdo
El plan de transferencia de uranio deja varios puntos conflictivos importantes sin resolver. Irán continúa enriqueciendo uranio al 60 por ciento de pureza, un paso técnico corto del grado apto para armas. También insiste en conservar sus instalaciones de enriquecimiento en Fordow y Natanz. Funcionarios estadounidenses han dicho que esos sitios deben ser desmantelados o reutilizados bajo cualquier acuerdo integral.
La idea de que un tercer país acepte el uranio de Irán plantea sus propias complicaciones. La nación receptora necesitaría almacenar el material de forma segura y garantizar que no será devuelto. Eso requiere un nivel de confianza que ha faltado en negociaciones anteriores.
Se espera que las conversaciones continúen en las próximas semanas, pero ambas partes han reconocido que un acuerdo completo sigue lejano. Por ahora, la propuesta de transferencia de uranio es la señal más concreta de flexibilidad por parte de Teherán en meses.




