Suecia transferirá a Ucrania un buque de la flota sombra rusa que había incautado, tras un fallo judicial que lo permitió. Esta acción marca una de las primeras veces que un país europeo entrega un barco de este tipo a Kiev desde el inicio de la invasión a gran escala.
Qué es la flota sombra
El término se refiere a petroleros envejecidos y a menudo mal mantenidos que Rusia utiliza para evadir las sanciones occidentales sobre sus exportaciones de petróleo. Estos barcos suelen operar sin seguro adecuado o bajo estructuras de propiedad opacas. La guardia costera sueca interceptó el buque a principios de año, sospechando que formaba parte de esa red. El barco transportaba productos derivados del petróleo cuando fue detenido en el mar Báltico.
El fallo judicial que lo hizo posible
Un tribunal sueco determinó que el buque podía ser transferido a Ucrania como parte del derecho de ese país a la legítima defensa. La sentencia se considera histórica porque sienta un precedente sobre cómo los activos rusos incautados vinculados al esfuerzo bélico pueden ser redirigidos. Los fiscales suecos argumentaron que el barco se utilizaba para financiar las operaciones militares de Rusia. El tribunal estuvo de acuerdo, permitiendo la entrega sin esperar un juicio penal completo.
Qué sucede después
El gobierno de Ucrania tomará posesión del barco en las próximas semanas. Las autoridades de Kiev no han dicho cómo planean utilizarlo, pero buques similares han sido convertidos en naves de apoyo naval o utilizados para exportaciones de grano. La transferencia forma parte de un esfuerzo más amplio de Ucrania y sus aliados para interrumpir la flota sombra de Rusia, que ha ayudado a Moscú a mantener los ingresos del petróleo a pesar de las sanciones.
La tripulación del barco, que no es ucraniana, será repatriada. No se revelaron sus nacionalidades. La acción de Suecia podría alentar a otros países a seguir su ejemplo, aunque cada caso depende de las leyes locales y de las circunstancias específicas de cada incautación.




