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Unitree entrega 5.500 robots humanoides mientras la producción robótica de China despierta el interés de los inversores

Unitree entrega 5.500 robots humanoides mientras la producción robótica de China despierta el interés de los inversores

Unitree ha entregado más de 5.500 robots humanoides, una cifra que pone de relieve la capacidad manufacturera de China. Los envíos llegan en un momento en que los inversores buscan alternativas al fuertemente financiado desarrollo de inteligencia artificial de Estados Unidos, y el CEO de Devere Group, Nigel Green, ve estas exportaciones como una de esas opciones.

Un hito en fabricación

La cifra de entregas, revelada por la empresa, subraya la rapidez con que China ha ampliado la producción de robots humanoides. Unitree, una firma de robótica con sede en Hangzhou, ha estado enviando unidades a clientes de diversos sectores, aunque la compañía no ha desglosado a dónde fueron todos los robots ni qué modelos lideraron el recuento.

Lo que muestra el número es la capacidad. Producir miles de robots humanoides requiere una cadena de suministro para actuadores, sensores, baterías y sistemas de control, la base industrial que ha convertido a China en un actor dominante en electrónica de consumo y, cada vez más, en hardware robótico.

Una alternativa para inversores

Nigel Green, CEO de Devere Group, una firma global de asesoría financiera, dijo que las exportaciones ofrecen a los inversores una forma de apostar por la IA sin atarlo todo a los gigantes tecnológicos estadounidenses. Su argumento: el gasto estadounidense en IA se ha centrado en centros de datos, chips e infraestructura en la nube, proyectos intensivos en capital que conllevan sus propios riesgos.

La producción de robots en China, por el contrario, ofrece exposición a la IA física, máquinas que se mueven, agarran e interactúan con el mundo. Es un tipo de demanda diferente, que no depende solo de suscripciones de software o ingresos publicitarios. Los comentarios de Green llegan mientras los gestores de fondos buscan sectores que puedan aprovechar la ola de la IA sin duplicar el abarrotado mercado estadounidense.

Demanda de IA física

La frase "IA física" está ganando terreno entre los inversores que piensan que la próxima etapa de la inteligencia artificial no solo se tratará de chatbots y motores de recomendación. Los robots humanoides son una apuesta directa por esa idea. Necesitan sistemas de visión, control de motores y toma de decisiones en tiempo real, todo lo que hace tangible la IA.

La creciente producción de robots en China significa que los inversores pueden acceder a esa demanda a través de las empresas que construyen los robots o de los proveedores de piezas que alimentan las líneas de ensamblaje. Es un cambio de la versión abstracta de la IA basada en granjas de servidores hacia algo que se puede ver caminar por el piso de una fábrica.

Por ahora, el número de entregas de Unitree es un solo dato. La pregunta más grande es si otros fabricantes chinos de robots pueden igualar esa escala, y si el mercado de robots humanoides crece lo suficientemente rápido como para justificar las líneas de producción que ya están en marcha.