El S&P 500 cayó un 0,50% en la jornada, mientras que el Nasdaq descendió un 1,47%, arrastrados por un desplome del 3,5% en las acciones de semiconductores. Los sólidos resultados de TSMC y UnitedHealth Group quedaron eclipsados por la debilidad del sector de chips, que pesó sobre el conjunto del mercado.
El sector de chips lastra los mercados
Las acciones de semiconductores fueron el mayor lastre para el S&P 500 y el Nasdaq, con una caída conjunta del 3,5%. El descenso borró las ganancias iniciales y empujó a ambos índices a terreno negativo durante la sesión. La debilidad en el sector de chips se produjo a pesar de un sólido informe de resultados de TSMC, el mayor fabricante de chips por contrato del mundo, que superó las expectativas trimestrales. Los inversores parecieron centrarse en las preocupaciones más amplias sobre el ciclo de los semiconductores, en lugar de en los buenos datos de empresas individuales.
Resultados sólidos no logran levantar el ánimo
TSMC presentó resultados que superaron las estimaciones de los analistas, pero la noticia positiva quedó opacada por la venta masiva en el sector de semiconductores. De manera similar, UnitedHealth Group reportó sólidos resultados trimestrales, pero las acciones de la aseguradora de salud no lograron contrarrestar el lastre del sector tecnológico. La divergencia entre el rendimiento a nivel de empresa y la reacción del mercado sugiere que los inversores están más preocupados por los vientos en contra macroeconómicos que afectan a la industria de chips que por los resultados positivos individuales.
La caída del 1,47% en el Nasdaq fue la más pronunciada en semanas, mientras que la pérdida del 0,50% en el S&P 500 fue más modesta pero igualmente generalizada. El Dow Jones Industrial Average, con menor exposición al sector tecnológico, se comportó mejor pero aún así cerró a la baja.
El desplome del sector de chips borró las ganancias de unos resultados empresariales por lo demás sólidos, dejando a los inversores sopesando las perspectivas del sector. No surgieron nuevos catalizadores durante la sesión que pudieran revertir la presión vendedora.




