Irán cerró el Estrecho de Ormuz el martes tras una serie de ataques aéreos estadounidenses, cortando una vía fluvial que transporta aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial. La medida generó inmediatamente temores de interrupciones en el suministro y llevó a los operadores a evaluar las consecuencias.
Por qué es importante el Estrecho
El Estrecho de Ormuz es un canal estrecho entre Irán y Omán, que conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán. Por él pasan diariamente petroleros que transportan crudo desde Arabia Saudita, Irak, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos. Cerrarlo bloquea una arteria crítica para los mercados energéticos mundiales.
La decisión de Irán se produjo después de que ataques aéreos de EE.UU. alcanzaran objetivos dentro del país. El alcance exacto de los ataques y el motivo del cierre aún no están claros, pero el bloqueo del estrecho es una de las respuestas más agresivas que Teherán podría tomar.
Perspectivas del precio del petróleo
Los mercados de predicción, donde los operadores apuestan sobre eventos futuros, ahora otorgan un 46% de probabilidad de que el crudo West Texas Intermediate alcance los $90 por barril para julio de 2026. Esto representa un cambio notable, aunque el mercado ya había descontado cierto riesgo de interrupción. El cierre podría acelerar ese plazo, pero la probabilidad está lejos de ser segura.
El crudo WTI cotizaba alrededor de $75 antes del anuncio. El cierre del estrecho podría empujar los precios al alza a corto plazo, dependiendo de cuánto dure y de si otros productores pueden redirigir los suministros.
Qué sucede después
Se desconoce la duración del cierre. Irán no ha dicho cuándo podría reabrir la vía fluvial, y EE.UU. no ha respondido públicamente al bloqueo. Los mercados petroleros estarán atentos a cualquier movimiento diplomático o escalada militar que pueda cambiar la situación.
Por ahora, el Estrecho de Ormuz permanece cerrado, y la cadena de suministro de petróleo mundial enfrenta su mayor prueba en años.




