La Reserva Federal ha estado esperando que la inflación afloje su control, y hay un poco de alivio en la última dirección: la vivienda ya no añade tanto peso al panorama general de precios. Es una señal bienvenida para el banco central, aunque no es suficiente para declarar victoria. La inflación de los servicios subyacentes, el otro lado de la balanza, sigue siendo obstinada y no deja que la Fed se relaje.
Alivio en las cifras de vivienda
Los costos de la vivienda han tenido una presencia importante en la cesta de la inflación durante años, y han sido un factor principal en las decisiones de tipos de la Fed. Ahora, con la contribución de la vivienda a la inflación en descenso, las cifras generales deberían verse un poco más suaves. Ese cambio importa porque los gastos de vivienda constituyen una




