Bitcoin cayó por debajo de $78,130 el domingo temprano, con una baja de más del 1% en las últimas 24 horas. Sin embargo, el interés abierto en las principales plataformas de derivados siguió aumentando mientras el precio se acercaba a los $78,000. El rebote que llevó al activo por encima de los $80,000 la semana pasada ahora parece inestable.
Divergencia en los datos
Los operadores notaron algo extraño este fin de semana. Mientras el precio de Bitcoin caía, el valor total de los contratos de futuros abiertos crecía de manera constante. Esta división no es común. Sugiere que se están formando nuevas posiciones incluso cuando los precios bajan. Algunos compradores parecen tratar esta caída como un punto de entrada. El mercado no está en pánico, está digiriendo la baja.
Los cortos pagan el peaje
Las tasas de financiación de los derivados de Bitcoin se volvieron negativas el sábado. Esto significa que los vendedores en corto comenzaron a pagar pequeñas comisiones a los tenedores en largo para mantener sus apuestas abiertas. Es un cambio respecto a las tasas positivas de la semana pasada. Las posiciones cortas se han vuelto lo suficientemente pesadas como para inclinar el mercado. La tendencia se ha mantenido durante dos días seguidos. Esta señal bajista confirma que los operadores apuestan por más caídas.
Legislación eleva el ánimo
El reciente ascenso a $80,000 se produjo tras avances positivos en la CLARITY Act. Los legisladores lograron avances concretos en las discusiones del comité. Esa esperanza llevó a Bitcoin al alza, pero no ha impedido la caída de esta semana. El estado de la legislación sigue siendo incierto mientras avanza en el Congreso. Se programó una votación del comité para el viernes 22 de mayo. Los operadores están atentos a cualquier movimiento.
La próxima fecha clave es la votación del comité de la CLARITY Act el próximo viernes. Si los legisladores la avanzan, los precios podrían recuperarse. Sin avances, la presión actual podría continuar.




