Al Senado le quedan solo cuatro días legislativos para avanzar la Ley CLARITY antes del receso de agosto, y la Casa Blanca está evaluando un compromiso ético que podría desbloquear el estancamiento. El acuerdo bipartidista que brindaría claridad regulatoria a los activos digitales sigue sin resolverse, dejando a los grupos de la industria luchando por llevar el proyecto a la meta.
Por qué el reloj corre
Los legisladores regresan a Washington esta semana con una agenda apretada. El receso de agosto es una fecha límite ineludible: si la Ley CLARITY no se aprueba antes, todo el proceso se reinicia en septiembre, cuando prioridades en competencia como el financiamiento gubernamental y la autorización de defensa dominarán el tiempo en el pleno. Los partidarios del proyecto argumentan que esperar hasta el otoño corre el riesgo de perder impulso por completo.
El compromiso ético en discusión
Se informa que la Casa Blanca está considerando un acuerdo que abordaría las preocupaciones éticas de los legisladores relacionadas con la legislación. Los detalles del compromiso propuesto siguen siendo vagos, pero fuentes familiarizadas con las conversaciones dicen que podría implicar requisitos de divulgación más estrictos para las tenencias de activos digitales por parte de los miembros del Congreso o su personal. La administración no ha confirmado públicamente las discusiones.
Aumenta la presión de la industria
Las empresas de activos digitales y los grupos comerciales han ejercido un fuerte cabildeo en las últimas semanas, advirtiendo que un mayor retraso podría dejar a Estados Unidos aún más rezagado respecto a otras jurisdicciones que ya han establecido reglas claras. La Ley CLARITY tiene como objetivo definir qué activos digitales son valores y cuáles son materias primas, una cuestión que durante mucho tiempo ha dividido a los reguladores y ha creado incertidumbre para las empresas.
Sin una votación en los próximos cuatro días, el camino del proyecto se vuelve mucho más difícil. El calendario del Senado después del receso está lleno, y la ventana para aprobar una legislación independiente se estrecha drásticamente a medida que se acerca el año electoral.
Por ahora, todas las miradas están puestas en si la Casa Blanca respaldará el compromiso ético, y si eso será suficiente para desbloquear los votos necesarios para avanzar el proyecto.




