Bitcoin lucha por mantener el nivel de soporte de $60,000, pero las condiciones persistentes del mercado bajista y la multiplicación de los vientos macroeconómicos en contra están llevando ese piso al borde de la ruptura. El sentimiento del mercado se ha agriado aún más esta semana, y la combinación de presión vendedora y lastres económicos externos aumenta la probabilidad de un movimiento a la baja más profundo.
El nivel de soporte bajo presión
La marca de $60,000 ha sido un ancla psicológica y técnica para Bitcoin desde abril. Pero la acción del precio más reciente muestra pruebas repetidas de esa zona, cada una menos convincente que la anterior. El volumen de negociación se está reduciendo y los compradores se han apartado. Si el nivel falla, el siguiente soporte significativo se encuentra muy por debajo de los valores actuales, un escenario que era impensable hace solo unos meses.
El sentimiento del mercado se agria
El sentimiento bajista ya no es solo un susurro. El ruido en las redes sociales, las tasas de financiación y el posicionamiento en opciones apuntan a un mercado que espera más caídas. El interés minorista se ha desvanecido, e incluso los flujos institucionales, antes entusiastas, se han enfriado. El estado de ánimo no es de pánico, sino la lenta erosión de la confianza que suele preceder a una ruptura decisiva.
Se acumulan los vientos macroeconómicos en contra
Bitcoin no opera en el vacío. El aumento de las tasas de interés, la inflación persistente y la restricción de liquidez por parte de los bancos centrales están afectando a los activos de riesgo en general. Las criptomonedas, que siguen siendo la apuesta de mayor beta en las finanzas, sienten la presión primero y con más fuerza. El panorama macroeconómico ofrece poco alivio: no se vislumbran recortes de tasas en el horizonte cercano y el dólar continúa fortaleciéndose, retirando capital de los mercados especulativos.
Esto deja a Bitcoin en una postura reactiva, esperando un catalizador macroeconómico que podría no llegar pronto. Cada nuevo dato que afirma una política restrictiva añade otro peso sobre el precio.
¿Qué viene después?
La prueba inmediata es si $60,000 puede sobrevivir a la ola actual de ventas. Si lo logra, es plausible un rebote hacia $64,000-$66,000. Si se rompe, el camino hacia $55,000 o incluso $50,000 se abre rápidamente. Los operadores están atentos al cierre semanal del viernes por la noche; esa vela podría marcar la pauta para el resto de junio.




