Galaxy y Sharplink están lanzando un fondo institucional de rendimiento DeFi de $125 millones. Sharplink aporta $100 millones en Ether apostado. Galaxy gestionará el fondo. El objetivo: permitir que las instituciones obtengan rendimiento sobre sus tenencias de criptomonedas sin vender su ETH.
Un ancla de $100 millones en Ether apostado
Sharplink, la empresa que aporta la mayor parte del capital, contribuye con Ether apostado. Esto significa que el ETH ya está bloqueado en un validador de prueba de participación, generando recompensas. El fondo integra ese rendimiento en un producto diseñado para inversores institucionales que desean exposición a los rendimientos de DeFi sin los problemas operativos de gestionar validadores o administrar el riesgo de los contratos inteligentes por sí mismos.
El papel de Galaxy como gestor
Galaxy asume la gestión del fondo. Se encarga de la asignación de activos, la supervisión de riesgos y la gestión de liquidez. Para las instituciones, esto elimina una capa de complejidad. Obtienen una estructura de fondo familiar, con el equipo de Galaxy realizando el trabajo especializado en DeFi. El fondo está estructurado para cumplir con estándares institucionales, lo cual es importante para fondos de pensiones, dotaciones y oficinas familiares.
¿Por qué Ether apostado ahora?
El staking se ha convertido en una fuente clave de rendimiento en criptomonedas. La transición de Ether a prueba de participación permite a los titulares obtener aproximadamente un 3-5 % anual simplemente bloqueando sus tokens. Sin embargo, las instituciones a menudo no pueden hacer staking directamente o prefieren un vehículo compartido. Este fondo les brinda una forma de acceder. Además, ayuda a Galaxy a expandir su negocio de gestión de activos, que ha ido más allá del comercio tradicional hacia productos de rendimiento.
Qué sigue
El fondo está disponible para inversores institucionales a través de la plataforma de Galaxy. Aunque no se especificó una fecha de lanzamiento, las empresas indicaron que ya está operativo. El tamaño —$125 millones con $100 millones ya aportados— sugiere una fuerte demanda desde el inicio. Es probable que surjan más productos similares si las instituciones siguen buscando rendimiento sin la carga operativa.




