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Ataque a un petrolero en el Estrecho de Ormuz aumenta temores de interrupción prolongada

Ataque a un petrolero en el Estrecho de Ormuz aumenta temores de interrupción prolongada

Un petrolero fue atacado esta semana en el Estrecho de Ormuz, lo que marca la última escalada en el enfrentamiento militar entre Estados Unidos e Irán. El ataque, ocurrido en uno de los puntos de tránsito petrolero más críticos del mundo, ha puesto en alerta a las aseguradoras marítimas y mantiene a los operadores petroleros observando con nerviosismo. El incidente no ha detenido por completo el tráfico, pero la disrupción ya se está sintiendo.

Ataque en medio de la escalada militar

El Estrecho de Ormuz, una vía fluvial estrecha entre Irán y Omán, maneja aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo. El ataque al petrolero ocurre mientras EE. UU. e Irán han intercambiado amenazas y desplegado activos navales adicionales en la región. Los detalles sobre la nave atacante o el método utilizado siguen siendo escasos, pero el incidente encaja en un patrón de hostigamiento y sabotaje que ha aumentado las tensiones periódicamente durante la última década. Ningún grupo ha reclamado la responsabilidad, y tanto Washington como Teherán se han señalado mutuamente.

Baja probabilidad de tráfico normal para agosto

Los mercados de predicción, que agregan apuestas sobre eventos futuros, ahora otorgan solo un 14% de probabilidad de que el tráfico a través del Estrecho vuelva a la normalidad para el 31 de agosto. Esa es una cifra contundente. Significa que los operadores están descontando semanas de flujos interrumpidos, como mínimo. La baja probabilidad refleja la creencia de que la escalada militar subyacente no se desescalará rápidamente. El ataque en sí mismo puede ser una señal de que ninguna de las partes está dispuesta a ceder.

Impacto en los mercados petroleros mundiales

Los precios del petróleo ya han subido ligeramente, aunque no tan bruscamente como en crisis pasadas. La diferencia esta vez es que la oferta global es menos ajustada que durante los ataques de 2019 a las instalaciones de Saudi Aramco. Aun así, cualquier bloqueo prolongado en el Estrecho podría obligar a los petroleros a tomar rutas más largas, aumentar los costos de envío y elevar las primas de seguro. El mercado espera el próximo movimiento, ya sea una oferta diplomática u otro ataque militar.

El Estrecho sigue siendo un punto crítico. El próximo ataque, o un repentino avance diplomático, podría cambiar las probabilidades rápidamente. Tanto EE. UU. como Irán han demostrado que están dispuestos a usar la vía fluvial como moneda de cambio. Por ahora, la probabilidad del 14% se mantiene, y la cadena de suministro de petróleo mundial contiene la respiración.