El esfuerzo del presidente Trump para instalar a la hermana de Lindsey Graham como senadora de Estados Unidos por Carolina del Sur ha encontrado una oposición inesperada, lo que pone de relieve la dinámica política cambiante en un estado que durante mucho tiempo ha sido un bastión republicano.
La medida, que habría colocado a un estrecho aliado del presidente en una posición de poder, encontró resistencia dentro del Partido Republicano. La naturaleza exacta de la oposición sigue sin estar clara, pero indica que la influencia de Trump en Carolina del Sur podría estar disminuyendo.




