Irán ha atacado dos petroleros en el estrecho de Ormuz, intensificando una crisis que ya ha sacudido los mercados energéticos mundiales. Los ataques se producen en medio de una confrontación más amplia en 2026, aunque el cronograma exacto del incidente aún no está claro. Un mercado de predicciones ahora sitúa las probabilidades de que el tráfico vuelva a la normalidad en el estrecho para el 31 de agosto en solo un 13,5%.
El ataque
Los dos petroleros fueron atacados mientras transitaban por el estrecho, un punto de estrangulamiento crítico para aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial. Aún se están conociendo detalles sobre las embarcaciones, sus banderas y la magnitud de los daños. Los ataques suponen un desafío directo a la seguridad marítima en una región donde Irán ha amenazado durante mucho tiempo con interrumpir el flujo de petróleo.
Por qué es importante el estrecho
El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y el océano abierto. Aproximadamente 20 millones de barriles de petróleo pasan por él cada día. Cualquier interrupción sostenida provoca ondas de choque en las cadenas de suministro globales y puede disparar los precios en el surtidor. Incidentes pasados, como los ataques de 2019 a las instalaciones de Saudi Aramco, demostraron la rapidez con la que el mercado reacciona ante las amenazas en este corredor.
Lo que dice el mercado de predicciones
Los mercados de predicciones agregan apuestas sobre eventos futuros, y la probabilidad actual del 13,5% de tráfico normal para el 31 de agosto sugiere que los operadores ven pocas posibilidades de una resolución rápida. Esa cifra implica un 86,5% de probabilidad de que el estrecho permanezca interrumpido o al menos parcialmente bloqueado después de esa fecha. La evaluación del mercado refleja la incertidumbre en torno a los próximos movimientos de Irán y la respuesta internacional.
La baja probabilidad también insinúa la posibilidad de una mayor escalada. Si los ataques forman parte de una estrategia más amplia, la ventana para la desescalada podría ser estrecha. El mercado se actualizará a medida que llegue nueva información — una respuesta naval, conversaciones diplomáticas o ataques adicionales podrían cambiar rápidamente las probabilidades.
Por ahora, la situación es fluida. La cifra del 13,5% es una instantánea del sentimiento de los operadores, no un pronóstico. Pero es un punto de datos concreto en una crisis donde escasean los hechos duros. Las próximas semanas mostrarán si esa probabilidad aumenta o disminuye.




