Jorgensen está cerca de unirse al Estrasburgo, según el periodista de fichajes Fabrizio Romano. El acuerdo, aún pendiente de detalles finales, subraya cómo los modelos de propiedad de múltiples clubes permiten a los grupos matrices trasladar jugadores entre sus equipos. Pero también reaviva el debate sobre si estas transferencias internas reflejan el valor real de mercado.
El traspaso y el modelo
Romano informó que la operación está cerca de completarse, aunque no reveló el monto. El Estrasburgo, equipo de la Ligue 1, forma parte de una red de clubes. Esta estructura permite a los clubes compartir recursos, desarrollar talento y mover jugadores estratégicamente sin recurrir al mercado abierto.
No es un fenómeno nuevo. Grupos como City Football Group y Red Bull han utilizado durante mucho tiempo clubes afiliados para colocar jugadores. Pero cada transferencia interna de alto perfil atrae un nuevo escrutinio por parte de reguladores y aficionados.
Preguntas sobre el valor justo de mercado
El acuerdo de Jorgensen plantea interrogantes sobre las valoraciones justas de mercado en el fútbol. Cuando un jugador se mueve entre clubes bajo la misma propiedad, el precio puede fijarse por debajo de lo que pagaría un comprador independiente. Esto puede afectar los cálculos del fair play financiero, las tarifas de préstamo e incluso el valor percibido del propio jugador.
Las reglas de la UEFA exigen que las transacciones entre partes relacionadas se realicen a un valor justo de mercado. Pero determinar ese valor es complicado. Sin un proceso de licitación competitiva, el precio es el que acuerden los dos clubes. Los críticos argumentan que esto puede usarse para eludir los límites de gasto o inflar artificialmente el valor de un jugador con fines contables.
El caso de Jorgensen es el último en destacar estas tensiones. El destino del jugador, el Estrasburgo, ha sido utilizado como centro de desarrollo para varios talentos. Si el precio refleja su verdadero valor de mercado es una cuestión abierta.
Qué sucede después
Se espera que el traspaso se concrete en los próximos días. Una vez completado, probablemente será revisado por los organismos de control financiero del fútbol. El problema más amplio de la propiedad de múltiples clubes y los precios de transferencia no desaparecerá, especialmente a medida que más grupos adopten este modelo.
Por ahora, Jorgensen se prepara para un nuevo capítulo en Francia. Los detalles del acuerdo, incluido el monto, serán observados de cerca por quienes ven esta operación como un caso de prueba para la forma en que el deporte maneja las transacciones internas.




