Por qué cambió la tendencia
Durante años, la plataforma Gotham de Palantir fue la opción preferida de las agencias de espionaje europeas para fusionar datos de satélites, interceptaciones telefónicas y fuentes humanas. Pero las recientes preocupaciones sobre la residencia de datos, el acceso de Estados Unidos a la inteligencia europea bajo la Ley CLOUD y los estrechos vínculos de Palantir con los círculos de defensa estadounidenses han agriado las relaciones. Funcionarios de varias capitales de la UE describen ahora a la empresa como un posible lastre en lugar de un activo.
El rival local
El rival europeo, cuyo nombre no se ha revelado —una empresa que ha operado durante mucho tiempo en las sombras de la comunidad de inteligencia— ofrece una plataforma construida con código abierto y alojada íntegramente dentro de las fronteras de la UE. Su propuesta es simple: sin obligaciones de compartir datos con el extranjero, pleno cumplimiento del Reglamento General de Protección de Datos y una cadena de suministro que solo responde ante la ley europea. La empresa ya ha conseguido contratos piloto con dos pequeños estados miembros de la UE, y su tecnología está siendo evaluada para un acuerdo de contratación conjunta que podría valer cientos de millones de euros.
Soberanía digital en acción
El creciente escepticismo de Europa hacia Palantir no es un hecho aislado. Los líderes del continente vienen impulsando un mayor control sobre la infraestructura digital desde las revelaciones de Snowden y el más reciente descubrimiento de que proveedores de nube estadounidenses entregaban datos de la UE bajo la Ley CLOUD. El contrato de espionaje, si se adjudica a la empresa local, sería uno de los primeros acuerdos importantes de tecnología de inteligencia en favorecer explícitamente la soberanía europea por encima del costo o el rendimiento. Señala que el bloque está dispuesto a pagar una prima por herramientas que mantengan los secretos en suelo nacional.
Lo que la decisión significa para la tecnología global
La pérdida de un contrato de alto perfil de la UE sería un golpe para los planes de expansión internacional de Palantir. La empresa ha comercializado durante mucho tiempo sus plataformas antiterrorismo y de control fronterizo como indispensables para la seguridad occidental. Pero si Europa se retira, otras regiones podrían seguir su ejemplo. Los gobiernos de Oriente Medio y Asia que han estado observando de cerca la contratación de la UE podrían cambiar sus propios hábitos de compra hacia alternativas locales o de código abierto. Los efectos dominó se sentirían en toda la industria de tecnología de defensa.
Palantir no ha comentado sobre el proceso de contratación en curso. La Comisión Europea, que coordina el gasto conjunto en inteligencia entre los estados miembros, se negó a dar detalles sobre la evaluación del contrato.




