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El Banco de Corea sube la tasa al 2,75%, primer movimiento desde 2023

El Banco de Corea sube la tasa al 2,75%, primer movimiento desde 2023

El Banco de Corea elevó su tasa base al 2,75% esta semana, el primer aumento de tasas desde 2023. El movimiento pone fin a una pausa de tres años y señala un claro giro hacia una política monetaria más restrictiva, ya que el banco central prioriza el control de la inflación. Se esperan nuevos aumentos de tasas en los próximos meses.

Primer aumento en tres años

La decisión rompe un largo período de tasas estables. El Banco de Corea había mantenido la tasa base en 2,50% desde su último ajuste en 2023. El aumento de un cuarto de punto de esta semana eleva la tasa al 2,75%. El banco central citó la necesidad de frenar las presiones de precios que han persistido a pesar de los esfuerzos de ajuste anteriores.

Apretando las tuercas

El aumento de tasas es parte de un giro más amplio. Los responsables de la política han señalado que no se trata de un movimiento aislado: hay más aumentos sobre la mesa. El cambio refleja una creciente preocupación de que la inflación, aunque moderada desde su pico, sigue por encima del rango objetivo del banco. Un dinero más caro busca enfriar la demanda y controlar los precios.

Las criptomonedas en la mira

Las tasas de interés más altas tienden a reducir el apetito por el riesgo en los mercados financieros, y las criptomonedas no son una excepción. El aumento de tasas podría frenar la demanda especulativa de activos digitales a medida que aumentan los costos de endeudamiento y se reduce la liquidez. El mercado de criptomonedas de Corea del Sur, uno de los más activos de Asia, podría ver volúmenes de negociación reducidos y presión a la baja en los precios a corto plazo.

Más por venir

El Banco de Corea no ha establecido un cronograma específico para el próximo movimiento, pero los funcionarios han dejado claro que el ciclo de ajuste apenas comienza. Los mercados ahora descuentan al menos un aumento más antes de fin de año. El ritmo dependerá de los datos entrantes sobre crecimiento e inflación, dos fuerzas que ahora tiran en direcciones opuestas.