Los volúmenes de negociación reducidos y los diferenciales más amplios están regresando a los mercados a medida que se consolida el reajuste de liquidez por las fiestas, un patrón que históricamente hace que los movimientos de precios sean más pronunciados y difíciles de predecir. Con menos participantes en la mezcla, incluso el reequilibrio rutinario de los fondos impulsados por computadoras puede desencadenar reacciones desproporcionadas. La dinámica se está manifestando en acciones, bonos y materias primas, dejando a los operadores atentos al próximo desencadenante.
Cómo la baja liquidez distorsiona los movimientos normales
Cuando la participación en el mercado se reduce, el mismo flujo de órdenes mue




