La Reserva Federal mantuvo su tasa clave sin cambios por quinta reunión consecutiva el miércoles 29 de julio, pero una rara disidencia de tres miembros del FOMC que votaron por una subida envió una señal mixta a los mercados. Bitcoin y el oro subieron minutos después del anuncio, mientras algunos operadores interpretaron la división como favorable a la inflación.
Tres disidentes, sin orientación
Tres miembros del Comité Federal de Mercado Abierto votaron por una subida de tasas, la primera vez desde 2016 que tres disidentes provienen de la misma dirección. El presidente Kevin Warsh no dio orientación futura, afirmando que quería que los mercados reaccionaran a datos reales. El rendimiento del bono del Tesoro a 30 años saltó al 5,21%, su nivel más alto desde 2007. La tasa hipotecaria fija a 30 años alcanzó el 6,58%, su máximo en casi un año.
Presiones del petróleo y la inflación
Los precios del petróleo habían estado subiendo debido al aumento de las tensiones entre EE.UU. e Irán, lo que incrementó las preocupaciones inflacionarias. Los mercados esperaban un discurso duro sobre la inflación por parte de la Fed, pero el voto dividido y el silencio de Warsh dejaron a los operadores analizando el resultado. Steve Sosnick de Interactive Brokers expresó frustración por la falta de acción de la Fed sobre la inflación. Jai Kedia del Cato Institute argumentó que el FOMC no tiene un marco coherente y debería seguir una regla de política fija.
Reacción de Bitcoin y el oro
Minutos después del anuncio, tanto Bitcoin como el oro subieron. Algunos operadores interpretaron la disidencia como una señal de que las presiones inflacionarias siguen sin resolverse, lo que podría impedir que la Fed se ajuste agresivamente, un escenario que tiende a favorecer los activos duros y las criptomonedas. Los economistas de Bank of America titularon una nota 'Doved and Confused', sugiriendo que la falta de claridad podría llevar a la Fed a una subida en septiembre.
La próxima prueba llega con nuevos datos de inflación y empleo antes de la reunión de la Fed en septiembre. Si esos números muestran presiones inflacionarias persistentes, los tres disidentes podrían ganar más apoyo — o la Fed podría verse obligada a actuar. Por ahora, los mercados se quedan adivinando.




