El CEO de Ripple, Brad Garlinghouse, advirtió que la Ley CLARITY se estancará a menos que el Senado actúe dentro de las próximas dos semanas. La legislación enfrenta un corte definitivo antes de que las elecciones de medio término interrumpan las actividades del Congreso a principios de noviembre. Garlinghouse enfatizó que se acaba el tiempo para que los legisladores aprueben el proyecto.
Ventana de dos semanas
El Senado tiene solo 12 días legislativos para avanzar la Ley CLARITY antes de que el Congreso suspenda sus sesiones para las campañas de medio término. Los legisladores suelen abandonar Washington a finales de octubre para centrarse en las elecciones, dejando solo unas dos semanas para votaciones en el pleno. Garlinghouse subrayó que perder esta ventana retrasaría la legislación hasta el próximo Congreso en enero. El CEO no especificó qué disposiciones son más vulnerables, pero dejó claro que el cronograma no es negociable.
Presión política de las elecciones de medio término
El control del Senado está en juego este noviembre. Si la mayoría actual pierde escaños, el nuevo Congreso podría abandonar el proyecto por completo. Garlinghouse reconoció el ajustado cálculo político sin mencionar a senadores específicos. La legislación ha permanecido en comité durante meses sin un camino claro. Ahora, el reloj electoral está generando una urgencia que los legisladores no pueden ignorar. Observadores de la industria dicen que esta es la última oportunidad realista para avanzar el proyecto este año.
Qué sucede a continuación
El Comité Bancario del Senado debe programar una sesión de revisión en cuestión de días para mantener vivo el proyecto. Los legisladores necesitarán consentimiento unánime para sortear demoras procesales, algo poco común tan cerca de las elecciones. Garlinghouse no detalló la estrategia de cabildeo de Ripple, pero confirmó que la empresa está contactando directamente a los senadores. Si el proyecto no llega al pleno a principios de noviembre, enfrentará al menos una pausa de tres meses antes de cualquier nueva sesión. La advertencia del CEO no deja margen para el error: las próximas dos semanas decidirán si la Ley CLARITY avanza.




