Galaxy está destinando hasta 5 millones de dólares a un proyecto para preparar a Bitcoin ante la amenaza de la computación cuántica. La firma de inversión anunció el compromiso el martes, mientras investigadores, exchanges y el gobierno de EE.UU. siguen advirtiendo que el 'Día Q' —el momento en que un ordenador cuántico pueda romper la criptografía de clave pública— podría llegar ya en 2030.
Por qué Bitcoin es vulnerable
La seguridad de Bitcoin se basa en el Algoritmo de Firma Digital de Curva Elíptica (ECDSA). Un ordenador cuántico suficientemente potente podría, en teoría, descifrar ese algoritmo, permitiendo a un atacante falsificar firmas y robar fondos de cualquier cartera que haya transmitido una transacción. La prueba de trabajo de la red también está en riesgo, pero el problema de las firmas es la preocupación más inmediata. La financiación de Galaxy se destinará a diseñar y probar un esquema de firma post-cuántica que Bitcoin pueda adoptar sin una bifurcación dura conflictiva.
El plan de 5 millones de dólares
El dinero no es una suma global — Galaxy indicó que asignará hasta esa cantidad a lo largo del tiempo, cubriendo investigación, recompensas para desarrolladores y auditorías de código abierto. La firma está trabajando con un pequeño grupo de criptógrafos y colaboradores principales de Bitcoin Core, aunque no los ha nombrado públicamente. El objetivo es producir un borrador de propuesta para finales de 2027. Es un plazo ajustado dada la magnitud del cambio: reemplazar el esquema de firma central en una red que procesa miles de millones de dólares al día y no tiene una estructura de gobernanza formal.
Se acumulan las advertencias sobre el Día Q
El Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de EE.UU. (NIST) ha estado estandarizando algoritmos post-cuánticos desde 2024, y varios exchanges han iniciado auditorías internas de su propia infraestructura de claves. La estimación común entre los investigadores es que un ordenador cuántico criptográficamente relevante podría existir entre 2030 y 2035. La medida de Galaxy es una de las primeras inversiones concretas del sector privado dirigidas específicamente a la vulnerabilidad de Bitcoin, en lugar de una subvención general de investigación cuántica.
El momento no es casual. Cuanto más espere la industria, más difícil será la transición: los UTXOs antiguos con claves públicas expuestas podrían ser recolectados en cuanto una máquina cuántica se conecte. La apuesta de Galaxy es que unos pocos millones de dólares ahora pueden ahorrar miles de millones después.
Lo que viene después: La firma planea publicar una hoja de ruta técnica a finales de este año. La comunidad de Bitcoin en general tendrá entonces que decidir si adopta los cambios propuestos, un proceso que podría llevar años, si es que ocurre.



