Project Eleven ha financiado una prueba que permite que la propia ruta de derivación de claves de una cartera de Bitcoin sirva como prueba de propiedad, incluso después de que una computadora cuántica pueda falsificar sus firmas. La herramienta de recuperación se ejecuta en 243 milisegundos en un portátil estándar. Sin embargo, no se aplica a los 1,1 millones de bitcoins de Satoshi Nakamoto.
Cómo funciona la prueba
La herramienta explota una propiedad de las carteras deterministas jerárquicas: la propia ruta de derivación de claves actúa como un identificador único. Una vez que una computadora cuántica pueda generar firmas válidas a partir de una clave pública, esa ruta se convierte en lo único que vincula a un usuario con sus monedas. La prueba demuestra que esa ruta puede utilizarse para reclamar la propiedad sin depender del esquema de firmas vulnerado. El tiempo de ejecución de 243 milisegundos significa que el proceso es lo suficientemente rápido como para ser práctico en un escenario de ataque real.
Por qué las monedas de Satoshi están a salvo
La herramienta excluye explícitamente los bloques más antiguos de Bitcoin. Las 1,1 millones de monedas de Satoshi fueron minadas antes de que existieran las carteras HD — utilizan pares de claves simples sin ruta de derivación. Por lo tanto, la prueba no puede ayudar a reclamar esas monedas, incluso si una computadora cuántica pudiera falsificar las firmas de Satoshi. Aunque esto no es una buena noticia para quienes esperan desbloquear esa fortuna dormida, elimina un posible vector de robo post-cuántico de las reservas más antiguas.
El cronograma de la amenaza cuántica
La financiación de Project Eleven indica que la amenaza cuántica está pasando de lo teórico a lo práctico. La mayoría de las estimaciones sitúan un ordenador cuántico criptográficamente relevante al menos a una década de distancia, pero la industria ya está en una carrera para construir defensas. Esta prueba es una de las primeras en mostrar una solución funcional, ejecutable en un portátil, para una vulnerabilidad específica. No resuelve el problema general — cada transacción de Bitcoin sigue exponiendo una clave pública — pero gana tiempo para las carteras que utilizan rutas HD.
Project Eleven no ha anunciado un lanzamiento comercial. La prueba está financiada, no implementada. El siguiente paso sería integrar el mecanismo en el software de carteras o en una Propuesta de Mejora de Bitcoin. Hasta entonces, la herramienta sigue siendo una demostración de que la propiedad a prueba de cuántica es posible — aunque no para todos.



