Loading market data...

Irán resiste las conversaciones con EE.UU., el aumento del petróleo impulsa la apuesta por un crudo récord a fin de año

Irán resiste las conversaciones con EE.UU., el aumento del petróleo impulsa la apuesta por un crudo récord a fin de año

Irán está resistiendo los esfuerzos de Estados Unidos para reiniciar las conversaciones nucleares, y el consiguiente aumento del precio del petróleo está fortaleciendo su posición. Un mercado de predicciones muestra una probabilidad del 20,5% de que el crudo alcance un nuevo máximo histórico antes de fin de año.

Por qué Irán puede permitirse demorar

Teherán ha mostrado poco interés en retomar la mesa de negociaciones. La razón es simple: los precios más altos del petróleo generan más ingresos para el régimen iraní, incluso bajo sanciones. Con el Brent cerca de los 90 dólares por barril, la economía iraní recibe un respiro que reduce la urgencia de un acuerdo.

El país también ha aumentado sus exportaciones a China y otros compradores, utilizando una red de buques e intermediarios para eludir las restricciones. Ese flujo de efectivo le da a Teherán una ventaja que no tenía hace un año.

La apuesta por un crudo récord

En Polymarket, una popular plataforma de predicciones, los operadores apuestan a que el West Texas Intermediate superará su máximo histórico de 147,27 dólares por barril antes del 31 de diciembre. Actualmente, la probabilidad es del 20,5%. Es una posibilidad remota, pero no insignificante. Hace apenas unas semanas, la probabilidad era del 10%.

El repunte del petróleo está impulsado por una combinación de recortes de producción de la OPEP+, tensiones geopolíticas en Oriente Medio y ahora la postura de Irán. Si Teherán continúa resistiéndose a un acuerdo, el riesgo de nuevas interrupciones en el suministro aumenta. Algunos analistas señalan la posibilidad de un enfrentamiento directo entre Irán y EE.UU. o sus aliados, lo que dispararía los precios.

Lo que significaría un nuevo máximo

Un récord del crudo tendría repercusiones en toda la economía global. En EE.UU., elevaría los precios de la gasolina, aumentando las presiones inflacionarias antes de las elecciones presidenciales. Para los productores, significaría ganancias extraordinarias. Para importadores como India y Japón, supondría una presión sobre los presupuestos y un posible freno al crecimiento.

La probabilidad del 20,5% es una señal del mercado, no una predicción. Pero refleja un cambio real en el sentimiento. Los operadores están descontando la posibilidad de que la resistencia de Irán, combinada con otros riesgos de oferta, lleve el petróleo a territorios inexplorados.

Que esa probabilidad aumente o disminuya depende en gran medida de lo que ocurra en Viena y en el Golfo Pérsico. Por ahora, Irán apuesta a que el tiempo juega a su favor.