El presidente de SK Group, Chey Tae-won, ha confirmado que Anthropic está desarrollando su propia capacidad de cómputo, un movimiento que implica $50 mil millones en centros de datos en EE.UU. y chips de IA personalizados. La revelación, realizada por el líder del conglomerado surcoreano, marca el primer reconocimiento público de la escala de las ambiciones de infraestructura de la empresa de inteligencia artificial.
La apuesta de infraestructura de $50 mil millones
Los planes de Anthropic se centran en construir una capacidad masiva de centros de datos en todo Estados Unidos, con un costo que rivaliza con los presupuestos de construcción de las empresas tecnológicas más grandes. La cifra de $50 mil millones no solo cubre bienes raíces y hardware, sino también el desarrollo de semiconductores personalizados diseñados específicamente para las cargas de trabajo de IA de la compañía. Chey Tae-won no especificó un cronograma para la construcción ni qué ubicaciones en EE.UU. están siendo consideradas.
SK Group es un actor importante en la industria de semiconductores a través de su subsidiaria SK Hynix, que fabrica chips de memoria utilizados en sistemas de IA. La confirmación del presidente sugiere una relación cada vez más profunda entre las dos empresas, más allá de simples acuerdos de suministro.
Estrategia de silicio personalizado
Al diseñar sus propios chips, Anthropic se une a un club pequeño pero creciente de empresas de IA que han decidido que el hardware especializado es esencial para seguir siendo competitivas. Se espera que los chips personalizados se adapten a las demandas específicas del entrenamiento y ejecución de modelos de lenguaje grandes, ofreciendo potencialmente un mejor rendimiento y eficiencia energética que las alternativas estándar.
Este movimiento se produce en un momento en que la demanda de cómputo de IA sigue superando la oferta. Los operadores de centros de datos existentes han tenido dificultades para asegurar suficientes unidades de procesamiento gráfico (GPU), los chips más utilizados para IA, de proveedores como Nvidia. El enfoque interno de Anthropic podría ayudar a aislarla de esas escaseces, aunque construir un chip desde cero es un esfuerzo de varios años que conlleva sus propios riesgos.
Ni Anthropic ni SK Group han publicado especificaciones técnicas de los chips personalizados o los centros de datos. La escala final del proyecto —medida en pies cuadrados, megavatios o cantidad de chips— sigue sin revelarse.
La confirmación de Chey Tae-won es la señal más clara hasta ahora de que Anthropic pretende poseer su propia pila de hardware desde el silicio hacia arriba. Si la inversión de $50 mil millones será suficiente para competir con rivales que ya han comenzado esfuerzos similares es una pregunta abierta, que solo la ejecución en los próximos años podrá responder.



