La promesa y el rendimiento
Goliath se comercializaba como proveedor de liquidez. A los inversores se les dijo que su dinero estaría en pools de criptomonedas y generaría rendimiento, con retornos que les llegarían de forma regular. Esa promesa atrajo aproximadamente 400 millones de dólares, según la denuncia.
La realidad era mucho menos sofisticada. El dinero de los nuevos inversores iba directamente a los antiguos, la estructura definitoria de un esquema Ponzi. La denuncia no alega que los fondos de liquidez hayan generado alguna vez los rendimientos que Goliath prometió. En cambio, la supervivencia de la empresa dependía de un flujo constante de nuevos depósitos para mantener los pagos.
A dónde fue el dinero
La denuncia describe una empresa que pagó anticipadamente



