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La Cámara Baja de Polonia aprueba el proyecto de ley cripto alineado con el MiCA de la UE, pero se avecina la amenaza de veto

La Cámara Baja de Polonia aprueba el proyecto de ley cripto alineado con el MiCA de la UE, pero se avecina la amenaza de veto

La Cámara Baja de Polonia votó el viernes para aprobar un proyecto de ley de regulación cripto diseñado para alinear al país con el Marco de Mercados de Activos Criptográficos (MiCA) de la Unión Europea. Sin embargo, la legislación ahora enfrenta un posible veto presidencial y disputas regulatorias continuas que podrían retrasar o desviar su implementación.

Qué hace el proyecto de ley

El proyecto de ley transpone elementos clave del MiCA al derecho polaco, abarcando proveedores de servicios de activos criptográficos, stablecoins y salvaguardias para inversores. Tiene como objetivo crear un régimen único de licencias para que las empresas que operan en Polonia puedan ofrecer servicios en toda la UE. La votación en el Sejm, la Cámara Baja, se aprobó con una cómoda mayoría después de meses de debate.

La cuestión del veto

El presidente Andrzej Duda aún no ha tomado una posición pública sobre el texto final, pero su oficina ha expresado anteriormente preocupaciones sobre el alcance de la supervisión regulatoria y la velocidad de implementación. Si Duda veta el proyecto de ley, el Sejm necesitaría una mayoría calificada de tres quintos para anularlo — un umbral que la coalición gobernante no posee actualmente. El proyecto de ley también ha generado desacuerdos entre los reguladores sobre qué entidad supervisará ciertas disposiciones, añadiendo otra capa de incertidumbre.

Próximo paso: el Senado y el presidente

El proyecto de ley ahora pasa al Senado, la cámara alta, donde podría enfrentar enmiendas. Si el Senado introduce cambios, el proyecto regresa al Sejm. Una vez que una versión final sea aprobada por ambas cámaras, llega al escritorio del presidente. Él entonces tiene 21 días para firmarlo o vetarlo. Los observadores de la industria están atentos: un veto devolvería el proyecto al parlamento y se reiniciaría el plazo.

Se espera que el Senado aborde la legislación en las próximas semanas. Si es aprobado allí, todas las miradas se dirigirán al palacio presidencial, donde un veto obligaría a una votación con mayoría calificada en el Sejm — una prueba política que el gobierno podría no estar preparado para enfrentar.