La energía hidroeléctrica ha superado al gas natural como la principal fuente de energía para la minería de Bitcoin, según los últimos datos de la red. La energía baja en carbono ahora alimenta el 59,4% del consumo anual de 190 TWh de la red de Bitcoin. Este cambio marca un hito significativo en el proceso de ecologización de la criptomoneda más grande del mundo.
La hidroeléctrica toma la delantera
Durante años, el gas natural dominó la combinación energética de la minería de Bitcoin, a menudo mediante gas quemado de campos petroleros. Pero la energía hidroeléctrica lo ha superado ahora. El cambio refleja un movimiento más amplio de los mineros hacia fuentes renovables, especialmente en regiones con abundante capacidad hidroeléctrica. No se proporcionó el desglose exacto de las fuentes de energía, pero los datos dejan claro que la hidroeléctrica es ahora el mayor contribuyente individual.
Crece la participación de energía baja en carbono
La energía baja en carbono —que incluye hidroeléctrica, nuclear, eólica y solar— ahora representa casi tres quintas partes del consumo total de la red. Esto supera estimaciones anteriores, que solían situar la participación en torno al 50% o menos. La cifra del 59,4% sugiere que los mineros están priorizando cada vez más la energía más limpia, ya sea por razones de costo, presión regulatoria o percepción pública.
Qué impulsa el cambio
El auge de la hidroeléctrica no es casual. Muchas grandes operaciones mineras se han instalado cerca de represas hidroeléctricas en lugares como Quebec, Escandinavia y partes de China (antes de la prohibición). Incluso después de la represión en China, los mineros se reubicaron en otras áreas ricas en hidroeléctrica. La tendencia se ha acelerado a medida que más mineros conectados a la red buscan energía estable y barata, y la hidroeléctrica a menudo ofrece ambas. El gas natural, aunque todavía muy utilizado, ha perdido su primer lugar a medida que se ha expandido la capacidad hidroeléctrica.
Los datos desafían la vieja narrativa de que la minería de Bitcoin es un desastre ambiental. Con la energía baja en carbono ahora mayoritaria, la huella de carbono de la red se está reduciendo. Esto podría aliviar la presión de los reguladores y grupos ambientalistas. También hace que Bitcoin sea más atractivo para los inversores institucionales que tienen mandatos ESG. El cambio no está completo —el gas natural y el carbón aún juegan un papel— pero la dirección es clara.
Las cifras llegan en un momento en que el consumo total de energía de la red de Bitcoin se mantiene en torno a los 190 TWh, aproximadamente a la par de países pequeños. Pero la combinación de fuentes está cambiando rápidamente. Si la tendencia continúa, la energía baja en carbono podría acercarse pronto al 70% o más. Por ahora, la hidroeléctrica es la reina de la combinación energética minera.




