Los modelos de inteligencia artificial desarrollados en China por DeepSeek y Alibaba están cerrando la brecha de rendimiento con sus contrapartes estadounidenses, y lo hacen a una fracción del costo. Este cambio le otorga al presidente Xi Jinping un nuevo poder de negociación sobre las reglas tecnológicas globales y genera nuevas preocupaciones de seguridad en Washington y más allá.
Cómo se está reduciendo la brecha
DeepSeek y Alibaba han lanzado cada uno grandes modelos de lenguaje que rivalizan con las capacidades de los sistemas de OpenAI, Google y Meta. Pero los modelos chinos son significativamente más baratos de desarrollar y ejecutar, según los analistas. Esa ventaja de costos permite a las empresas chinas implementar la IA de manera más amplia y experimentar más rápido.
El último modelo de DeepSeek, por ejemplo, iguala a GPT-4 en varios puntos de referencia mientras utiliza mucha menos potencia de cómputo. La serie Qwen de Alibaba también ha mostrado un sólido rendimiento en tareas de codificación y razonamiento. El resultado: una reducción de la brecha que las empresas estadounidenses mantenían desde el lanzamiento de ChatGPT en 2022.
La nueva baza negociadora de Xi
Pekín considera la IA como una prioridad estratégica. Ahora que los modelos chinos son competitivos, Xi puede impulsar un papel más importante en el establecimiento de estándares internacionales para la seguridad de la IA, la gobernanza de datos y los controles de exportación. Esto podría debilitar los esfuerzos liderados por EE. UU. para restringir el acceso de China a chips y software avanzados.
China ya ha utilizado su creciente músculo en IA para influir en los debates en las Naciones Unidas y en la Cumbre Global de IA. Los modelos de bajo costo del país también atraen a las naciones en desarrollo que no pueden permitirse las costosas suscripciones estadounidenses. Esto le da a Pekín una herramienta diplomática y una forma de construir un ecosistema rival.
Se encienden las alarmas de seguridad
El rápido ascenso de la IA china ha provocado advertencias de agencias de inteligencia y empresas de ciberseguridad. Les preocupa que Pekín pueda utilizar la tecnología para vigilancia, desinformación o aplicaciones militares. El bajo costo de los modelos de DeepSeek y Alibaba facilita su integración en infraestructura sensible en el extranjero.
Legisladores estadounidenses han presentado proyectos de ley para restringir la exportación de modelos de IA a China, pero la tecnología ya se está expandiendo. La administración Biden está revisando si endurecer las reglas sobre los servicios de computación en la nube que las empresas chinas utilizan para entrenar sus modelos.
Por ahora, el panorama competitivo está cambiando. DeepSeek y Alibaba no solo están alcanzando, sino que están redefiniendo lo que significa ser líder en IA. Si EE. UU. puede mantener su ventaja sigue siendo una pregunta abierta.




