BNY Mellon, el banco custodio más grande del mundo con 59 billones de dólares en activos de clientes, expande sus servicios de criptoactivos hacia Abu Dabi. El banco se ha asociado con Finstreet y la Fundación ADI para desarrollar infraestructura de activos digitales en la capital de los EAU. Este movimiento indica que los gigantes de las finanzas tradicionales aún invierten en infraestructura cripto a pesar de un mercado volátil.
Por qué Abu Dabi
Abu Dabi se ha posicionado como un centro favorable a las criptomonedas, con un marco regulatorio claro del Mercado Global de Abu Dabi (ADGM). BNY Mellon ya ofrece custodia y negociación de criptoactivos para clientes institucionales en EE. UU. y otros lugares. Esta expansión lleva esos servicios a Oriente Medio, donde la demanda de fondos soberanos y oficinas familiares está creciendo.
Los socios
Finstreet es una empresa local de tecnología financiera centrada en activos digitales. La Fundación ADI es una organización sin fines de lucro que promueve la innovación en blockchain e inteligencia artificial en la región. Junto con BNY Mellon, trabajarán en la construcción de los rieles para servicios de activos digitales de grado institucional — como custodia, liquidación y tokenización. El banco no mencionó productos específicos aún, pero la alianza está claramente orientada a la infraestructura, no al público minorista.
BNY Mellon no es un actor pequeño incursionando en cripto. Es la columna vertebral de las finanzas globales, con 59 billones de dólares en custodia. Cuando un banco de ese tamaño se mueve hacia una nueva región para activos digitales, señala que el apetito institucional no se ha enfriado. Abu Dabi obtiene un cliente ancla importante para su ecosistema cripto. Para BNY Mellon, es una apuesta a que los servicios regulados de criptoactivos se convertirán en una oferta estándar para los grandes gestores de dinero.
El momento no es casual. Los EAU han estado ajustando sus normas sobre criptomonedas para atraer a actores serios mientras eliminan estafas. La entrada de BNY Mellon brinda a los reguladores locales un socio de primer nivel al que pueden señalar como prueba de que el sistema funciona.
No se ha anunciado una fecha de lanzamiento. La alianza está en sus primeras etapas, con las tres entidades enfocándose primero en los aspectos técnicos y de cumplimiento. Pero para quienes observan la adopción institucional, esto es una señal de que la construcción continúa, de forma silenciosa y deliberada.



