Los bonos del Tesoro de EE.UU. subieron el jueves mientras el petróleo caía, tras una pausa en las hostilidades entre EE.UU., Israel e Irán. El retroceso del crudo alivió los temores de inflación, dando a los inversores en bonos una razón para comprar.
La caída del petróleo y el alivio inflacionario
El crudo Brent cayó más de un 3% después de que surgieran informes de que EE.UU. e Israel habían acordado una suspensión temporal de los ataques contra objetivos iraníes. La medida calmó a los mercados que se preparaban para un conflicto más amplio que podría interrumpir los suministros de petróleo de Oriente Medio.
Los precios más bajos del petróleo reducen directamente los costos de insumos en toda la economía, desde la gasolina hasta los plásticos. Esto alivia la presión sobre los precios al consumidor y le da a la Reserva Federal más margen para considerar recortes de tasas más adelante este año. Los operadores ahora ven una mayor probabilidad de un recorte de un cuarto de punto en la próxima reunión.
Qué significa esto para la Fed
El banco central ha estado observando de cerca los datos de inflación. Una caída sostenida en los costos energéticos podría inclinar la balanza hacia un relajamiento. Pero los funcionarios de la Fed han dicho que necesitan más de un mes de datos antes de tomar una decisión. El repunte de los bonos del jueves sugiere que los inversores apuestan a que la pausa en el conflicto se mantendrá y que la inflación seguirá enfriándose.
El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años cayó 8 puntos básicos hasta el 4,12%, su nivel más bajo en tres semanas. Los rendimientos a dos años también bajaron, lo que indica expectativas de tasas a corto plazo más bajas.
Reacción del mercado
Los índices bursátiles subieron ligeramente, con el S&P 500 avanzando un 0,3%. Las acciones energéticas se rezagaron, ya que las empresas petroleras vieron empeorar sus perspectivas de ganancias. El dólar se debilitó ligeramente frente a una cesta de las principales monedas.
Los analistas de Goldman Sachs señalaron que la pausa reduce el riesgo de un shock de oferta, pero advirtieron que la situación sigue siendo frágil. Si los combates se reanudan, el petróleo podría dispararse de nuevo, señalaron.
La próxima gran prueba llegará cuando la Fed publique las actas de su última reunión la próxima semana. Los inversores buscarán cualquier cambio en el lenguaje sobre el momento de los recortes de tasas.




