Irán ha cerrado el estrecho de Ormuz, un punto crítico para los envíos mundiales de petróleo. La medida ya ha reducido drásticamente el volumen de crudo que se mueve entre Irán y China, dos importantes socios comerciales. La decisión llegó sin previo aviso y ha provocado ondas expansivas en los mercados energéticos.
El comercio de petróleo con China sufre un golpe
El estrecho maneja una enorme porción del tránsito mundial de petróleo. Para Irán, es la ruta principal para llevar su crudo a las refinerías chinas. Con el cierre de la vía fluvial, los petroleros no pueden pasar. Eso significa una fuerte caída en el petróleo que Irán envía a su mayor cliente. La caída exacta aún no es pública, pero los datos comerciales muestran una clara reducción en el flujo. Los compradores chinos están buscando desesperadamente suministros alternativos, pero las opciones de reemplazo son limitadas y más costosas.
El mercado de predicciones ve pocas probabilidades de una reapertura rápida
Los operadores apuestan en contra de una resolución rápida. Un mercado de predicciones ahora sitúa la probabilidad de que el tráfico a través del estrecho de Ormuz vuelva a la normalidad antes del 31 de agosto en solo un 12.5%. Eso es una probabilidad de una entre ocho. La baja probabilidad sugiere que muchos esperan que el cierre se extienda más allá del verano. También refleja la incertidumbre sobre lo que quiere Irán y si siquiera hay conversaciones diplomáticas en curso.
Incertidumbre por delante para el transporte marítimo global
El cierre no es solo un problema entre Irán y China. El estrecho es un paso para aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial. Cualquier cierre prolongado podría aumentar los precios del combustible y obligar a los petroleros a tomar rutas más largas y costosas. Hasta ahora, no se ha anunciado ninguna intervención naval importante. Irán no ha dicho cuándo podría reabrir el canal. Eso deja a los transportistas, comerciantes y gobiernos en la incertidumbre. Las próximas semanas mostrarán si el estrecho se reabre antes de finales de agosto, o si el enfrentamiento se prolonga.




