Las empresas estadounidenses están reduciendo sus inversiones en IA a medida que los gastos se disparan y los rendimientos prometidos no se materializan. Un nuevo análisis de Ranjan Roy, publicado por Big Technology a través de Crypto Briefing, advierte que el hype en torno a la IA generativa está bloqueando activamente el progreso significativo. El informe afirma que el 82% del gasto en tokens — los fondos asignados a tokens e infraestructura relacionados con la IA — no produce resultados productivos.
La crisis de costos
Las empresas que se apresuraron a implementar la IA ahora enfrentan facturas que superan cualquier ganancia medible. El análisis describe una situación en la que las empresas están racionando el uso de herramientas de IA, reduciendo proyectos que fueron aprobados hace apenas unos meses. Las cifras no son agradables: la gran mayoría del capital vertido en tokens de IA se desperdicia esencialmente, según el informe.
Por qué el hype perjudica
Roy argumenta que el ruido en torno a la IA generativa ha creado una estructura de incentivos distorsionada. En lugar de construir herramientas que resuelvan problemas reales, los equipos persiguen la última moda. Esto significa que los recursos se canalizan hacia demostraciones llamativas en lugar de productos que realmente puedan reducir costos o generar ingresos. ¿El resultado? Mucho gasto, poco que mostrar.
La brecha del gasto en tokens
La tasa de fracaso del 82% es una cifra contundente. Abarca desde créditos de cómputo hasta tokens de gobernanza vinculados a plataformas de IA. El análisis no menciona empresas específicas, pero la implicación es clara: la mayoría de las iniciativas corporativas de IA no están dando resultados. El informe se queda corto al recetar soluciones, pero sugiere que el ciclo actual de hype está dificultando que los proyectos serios obtengan financiamiento.
El análisis fue publicado por Big Technology y retomado por Crypto Briefing. El trabajo de Roy se suma a un creciente coro de escepticismo sobre el ROI a corto plazo de la IA empresarial. Por ahora, el racionamiento parece que continuará.




