Bitcoin cayó por debajo de los $62,000 el jueves, provocando una purga de $1,500 millones en posiciones largas apalancadas en los exchanges de criptomonedas. El movimiento extiende un patrón que, según Presto Research, ha definido gran parte de 2026: cada vez que las criptomonedas caen, las acciones de IA y el oro suben al mismo tiempo. El catalizador esta vez parece ser un cambio más amplio en el sentimiento macro, ya que los traders reducen drásticamente las expectativas de recortes de tasas de la Reserva Federal.
Liquidaciones alcanzan los $1,500 millones
La cascada fue brutal y rápida. El apalancamiento acumulado durante la última semana se evaporó en cuestión de horas mientras el bitcoin se desplomaba a través de los niveles de soporte. Más de $1,500 millones en posiciones largas fueron liquidadas, según datos de las principales plataformas de seguimiento. La magnitud del barrido sugiere que el movimiento tomó por sorpresa a muchos traders de momentum: posiciones que estaban bien a $64,000 de repente quedaron bajo el agua a $61,800. Algunos exchanges reportaron su mayor volumen diario de liquidaciones en este trimestre.
Un patrón familiar este año
Presto Research, en una nota difundida el jueves, señaló que cada caída significativa del bitcoin en 2026 ha coincidido con alzas en las acciones relacionadas con IA y en el oro. El patrón socava la narrativa, popular al inicio del ciclo, de que las criptomonedas se estaban convirtiendo en una cobertura macro o un refugio seguro junto al metal amarillo. En cambio, el dinero parece estar rotando desde las criptomonedas hacia las acciones de IA y el oro durante momentos de incertidumbre macro. El equipo de investigación no predijo hacia dónde se dirige el bitcoin, pero destacó que la correlación se ha mantenido cuatro veces este año.
Las expectativas de recortes de tasas de la Fed se resienten
El panorama general no ha ayudado. Los mercados han estado reduciendo sus apuestas sobre los recortes de tasas de la Reserva Federal durante semanas. Los sólidos datos de empleo y la persistente inflación en servicios han convencido a muchos de que el banco central no flexibilizará tan agresivamente como se esperaba a principios de 2026. Menos recortes esperados significan condiciones financieras más restrictivas, algo negativo para activos de riesgo como las criptomonedas. El momento no es bueno para los alcistas: con la próxima reunión de la Fed dentro de unas tres semanas, cualquier señal hawkish adicional podría mantener la presión sobre el bitcoin y las altcoins. Por ahora, la liquidación masiva podría reajustar algo de apalancamiento, pero el viento en contra macro persiste.




