La Ley CLARITY, un proyecto que crearía un marco federal para los activos digitales, está estancada en un limbo esta semana. Senadores demócratas han informado a los líderes que no aprobarán la legislación a menos que se reescriba la disposición ética para otorgar poder de aplicación a los fiscales generales estatales en lugar del Departamento de Justicia. El estancamiento deja incierto el futuro del proyecto, incluso mientras analistas señalan tres acciones cripto que podrían moverse si la ley gana tracción.
Lo que quieren los demócratas
El punto de fricción es una sola cláusula en la sección ética. Según el borrador actual, el DOJ supervisaría el cumplimiento y la aplicación. Los demócratas argumentan que eso otorga al gobierno federal demasiada autoridad sobre lo que consideran un asunto a nivel estatal. Su contrapropuesta: que los fiscales generales estatales lo manejen. Ese cambio alteraría el equilibrio de poder en la regulación de criptomonedas, creando potencialmente un mosaico de aplicación a nivel estatal en lugar de un régimen federal unificado.
Por qué el momento es importante
La Ley CLARITY ha sido una prioridad para los legisladores favorables a las criptomonedas en esta sesión. Su objetivo es aclarar qué activos digitales son valores y cuáles son materias primas, algo que la industria ha estado solicitando a gritos. Pero con el calendario legislativo reduciéndose y las elecciones de medio término acercándose, una pelea prolongada por la aplicación podría matar el proyecto por completo. No se ha programado ninguna votación formal desde que llegó la demanda demócrata.
Acciones en el punto de mira
Los observadores del mercado están vigilando tres empresas cripto que cotizan en bolsa y que podrían beneficiarse si la Ley CLARITY se aprueba. Los nombres no han sido revelados en los hechos, pero se informa que los analistas están siguiendo empresas con gran exposición a EE.UU. e incertidumbres regulatorias. Un marco legal claro probablemente eliminaría una gran incertidumbre para esas acciones. Por ahora, la incertidumbre misma es la historia.
Las negociaciones continúan, pero no hay un cronograma público para un compromiso. Los patrocinadores del proyecto no han dicho si aceptarán la enmienda de los fiscales generales estatales. Si no lo hacen, la Ley CLARITY podría unirse a la larga lista de proyectos cripto que murieron en comité. Si lo hacen, la industria obtiene su marco, pero con una aplicación dispersa en 50 oficinas estatales. De cualquier manera, el próximo movimiento corresponde al pleno del Senado.




