Standard Chartered ha proyectado que activos tokenizados por valor de 4 billones de dólares migrarán a redes blockchain en los próximos cuatro años. El pronóstico del banco señala a las stablecoins y los activos del mundo real como los principales impulsores, expandiendo la actividad de las finanzas descentralizadas a través de depósitos, préstamos y una mayor eficiencia del capital.
¿Qué impulsa el crecimiento?
La predicción se centra en la tokenización: la conversión de instrumentos financieros tradicionales como bonos, bienes raíces y materias primas en tokens digitales en un libro de contabilidad distribuido. Según Standard Chartered, la combinación de stablecoins (que proporcionan un depósito de valor estable) y activos tokenizados del mundo real (RWA) desbloqueará nuevos casos de uso en protocolos DeFi. Estos protocolos, a su vez, pueden ofrecer rendimientos más altos y una liquidación más rápida que las finanzas convencionales.
Los bancos e inversores institucionales han estado probando bonos y fondos tokenizados durante años. La cifra de 4 billones sugiere que el ritmo está a punto de acelerarse drásticamente. La propia unidad de activos digitales de Standard Chartered ya está activa en este espacio, trabajando en depósitos tokenizados y soluciones de custodia.
Stablecoins y RWA como columna vertebral
Las stablecoins — criptomonedas vinculadas a monedas fiduciarias como el dólar — han sido durante mucho tiempo el caballo de batalla del comercio y los pagos con cripto. Ahora se están integrando en fondos de préstamos y productos de rendimiento. Los activos del mundo real aportan la garantía. Juntos, DeFi comienza a parecerse menos a un casino especulativo y más a un sistema financiero paralelo.
Los analistas del banco esperan que, a medida que mejore la claridad regulatoria en mercados importantes como la UE y el Reino Unido, más instituciones emitan deuda y capital tokenizados. Eso inyectaría liquidez en los protocolos DeFi, permitiéndoles ofrecer préstamos respaldados por todo, desde bonos del Tesoro hasta edificios de apartamentos.
Si Standard Chartered tiene razón, la línea entre la banca tradicional y las plataformas descentralizadas se difuminará rápidamente. Los prestamistas que ahora dependen de la liquidación manual y los registros en papel podrían migrar a contratos inteligentes. El capital que permanece inactivo durante las ventanas de compensación nocturna podría desplegarse las 24 horas del día. Solo las ganancias de eficiencia — menos intermediarios, liquidación instantánea — son un incentivo poderoso.
Pero hay obstáculos. La mayoría de los protocolos DeFi aún carecen de los controles de cumplimiento que exigen los reguladores. La custodia de activos tokenizados sigue siendo un área legal gris en muchas jurisdicciones. Y el pronóstico de 4 billones depende de un escalamiento fluido de la infraestructura, desde oráculos hasta puentes entre cadenas.
El banco no estableció un cronograma más allá de 2028. Tampoco especificó qué clases de activos dominarían. Esos detalles importarán, porque la diferencia entre 4 billones en bonos del Tesoro tokenizados y 4 billones en capital privado tokenizado es enorme, en términos de riesgo y regulación.
Por ahora, la cifra en sí misma es una señal: Standard Chartered ve la tokenización como inevitable. La pregunta abierta es si los mercados, los reguladores y la tecnología pueden estar a la altura de esa ambición.



