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La Casa Blanca propone una excavación conjunta de uranio entre EE.UU. e Irán, poniendo en riesgo las esperanzas del acuerdo nuclear

La Casa Blanca propone una excavación conjunta de uranio entre EE.UU. e Irán, poniendo en riesgo las esperanzas del acuerdo nuclear

La administración Trump ha propuesto un plan para lanzar una iniciativa conjunta de excavación de uranio entre EE.UU. e Irán, una medida que podría intensificar las tensiones nucleares y reducir aún más las ya tenues perspectivas de un nuevo acuerdo con Teherán. La propuesta, revelada por funcionarios de la administración, se presenta en un momento en que los canales diplomáticos permanecen prácticamente congelados y la desconfianza es profunda en ambos lados.

En qué consistiría la iniciativa

Bajo el marco propuesto, equipos estadounidenses e iraníes trabajarían juntos para extraer y procesar mineral de uranio en el interior de Irán. La idea es crear una cadena de suministro compartida para la materia prima utilizada en el combustible nuclear, pero los críticos dentro y fuera del gobierno lo consideran una concesión peligrosa. Permitir un acceso conjunto a los depósitos de uranio de Irán otorgaría a Teherán un nivel de cooperación técnica que no ha tenido desde antes de la revolución de 1979.

Por qué genera alarma

Los especialistas en no proliferación argumentan que la iniciativa podría ayudar a Irán a acelerar su programa de enriquecimiento bajo el pretexto de cooperación civil. La excavación expondría directamente a los ingenieros iraníes a las técnicas estadounidenses de minería y molienda, lo que podría acortar el tiempo necesario para producir material de grado militar. Los diplomáticos europeos, que han estado intentando salvar una vía diplomática de salida, temen en privado que el plan socave años de presión sancionadora diseñada para aislar la infraestructura nuclear iraní.

Impacto en las estancadas conversaciones nucleares

Las negociaciones para reactivar el acuerdo nuclear de 2015 —formalmente el Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA)— se encuentran en punto muerto desde finales de 2022. La administración Trump hasta ahora ha rechazado reincorporarse al pacto y ha optado por una política de máxima presión. Ofrecer ahora un proyecto de cooperación en uranio, sin que Irán se comprometa a reducir su enriquecimiento, es visto por muchos como una apuesta que podría resultar contraproducente. Teherán no ha respondido públicamente a la propuesta, pero los medios estatales iraníes la han descrito como un «intento transparente» para dividir a la élite política.

La Casa Blanca no ha publicado un cronograma detallado. No está claro si la iniciativa es un sondeo o un impulso político serio. Lo cierto es que cualquier medida que fortalezca la infraestructura de uranio de Irán —por colaborativa que sea en teoría— enfrentará una feroz oposición en el Congreso y entre los aliados del Golfo.