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EE. UU. y Reino Unido emiten recomendaciones conjuntas para reglas sobre stablecoins y tokenización

EE. UU. y Reino Unido emiten recomendaciones conjuntas para reglas sobre stablecoins y tokenización

Estados Unidos y el Reino Unido han publicado un conjunto de recomendaciones conjuntas destinadas a alinear sus enfoques regulatorios sobre las stablecoins y los activos tokenizados. Las propuestas, que respaldan las transacciones transfronterizas de stablecoins y los mercados tokenizados, marcan una dirección compartida para ambos países, pero no constituyen reglas vinculantes.

Qué cubren las recomendaciones

Las recomendaciones se centran en dos áreas principales: stablecoins y tokenización. Para las stablecoins, esbozan un marco que permitiría que estos activos digitales se muevan más fácilmente a través de las fronteras, siempre que cumplan con ciertos estándares. Para la tokenización, describen un enfoque que fomenta reglas consistentes para que un valor tokenizado emitido en un país pueda ser reconocido en el otro.

Ambos países afirman que el objetivo es reducir la fragmentación. Actualmente, los emisores de stablecoins y las plataformas de tokenización a menudo enfrentan requisitos diferentes en EE. UU. y el Reino Unido, lo que puede frenar la innovación y generar dolores de cabeza en materia de cumplimiento. Las recomendaciones no modifican ninguna ley existente, pero indican hacia dónde se dirigen los reguladores en ambas capitales.

Por qué es importante la alineación

Las stablecoins han crecido rápidamente en los últimos años, con actores importantes como Tether y Circle emitiendo tokens por valor de decenas de miles de millones de dólares. Pero el panorama regulatorio sigue siendo fragmentado. EE. UU. ha adoptado un enfoque fragmentado: algunas stablecoins caen bajo las leyes estatales de transmisión de dinero, mientras que otras enfrentan el escrutinio de la SEC. El Reino Unido, por su parte, ha estado trabajando en su propio régimen de stablecoins como parte de reformas más amplias de servicios financieros.

Sin coordinación, una stablecoin aprobada en el Reino Unido podría no ser bienvenida en EE. UU., y viceversa. Eso es un problema para un mercado que es inherentemente global. Las recomendaciones conjuntas intentan cerrar esa brecha estableciendo principios comunes: cosas como requisitos de reserva, derechos de reembolso y estándares de transparencia. También abordan cómo deben tratarse los activos tokenizados bajo las leyes de valores existentes.

Las recomendaciones son solo eso: recomendaciones. No tienen fuerza de ley, y ni el Tesoro de EE. UU. ni el Tesoro del Reino Unido se han comprometido con un cronograma específico para convertirlas en reglas formales. En cambio, están destinadas a guiar las discusiones en curso con participantes de la industria y otros reguladores.

Ambos países han dicho que continuarán trabajando juntos en esto y han invitado a recibir comentarios de los participantes del mercado. Pero la verdadera prueba llegará cuando uno de ellos proponga realmente una regla. Hasta entonces, las recomendaciones sirven como una hoja de ruta, una que podría dar forma a cómo se regulan las stablecoins y los activos tokenizados en ambos lados del Atlántico.