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Inversores presionan mientras Warsh de la Fed recorta la orientación, avivando la volatilidad

Inversores presionan mientras Warsh de la Fed recorta la orientación, avivando la volatilidad

El cambio de la Reserva Federal hacia una comunicación menos frecuente y menos detallada bajo la presidencia de Kevin Warsh está generando duras críticas por parte de los inversores, quienes afirman que esta política está haciendo los mercados más volátiles. En lugar del flujo constante de orientación futura al que los mercados se habían acostumbrado, la Fed ahora ofrece menos señales, lo que obliga a los operadores a interpretar los datos económicos por su cuenta. El resultado, según varios participantes del mercado, son movimientos de precios más amplios y una mayor incertidumbre sobre el próximo movimiento del banco central.

Por qué importa la reducción de la orientación

Durante años, la Fed utilizó conferencias de prensa regulares, proyecciones de puntos y declaraciones cuidadosamente redactadas para comunicar sus intenciones. Warsh, quien asumió el cargo en 2022, ha argumentado que demasiada orientación puede distorsionar los mercados y atar las manos del banco central. Ha reducido el número de conferencias de prensa programadas y disminuido el detalle en los comunicados posteriores a las reuniones del Comité Federal de Mercado Abierto.

Pero los inversores dicen que el cambio ha resultado contraproducente. Sin señales claras, los mercados están reaccionando de forma exagerada a cada informe de empleo, lectura de inflación o cifra de gasto del consumidor. El Índice de Volatilidad Cboe, una medida de la turbulencia esperada en el mercado, ha subido desde que se implementó el nuevo enfoque. Un operador de bonos describió el entorno como "nervioso" y dijo que el silencio de la Fed se ha convertido en una fuente de ruido en sí mismo.

La dependencia de los datos se convierte en un juego de adivinanzas

La reducción de la orientación de la Fed significa que los inversores deben confiar más en su propia interpretación de los datos económicos. Eso suena sencillo, pero en la práctica ha generado fuertes desacuerdos. Un sólido informe de nóminas podría interpretarse como una señal de que la Fed subirá las tasas, o como evidencia de que la economía puede soportar tasas más altas sin caer en recesión. Sin el marco de la Fed, ambas interpretaciones son igualmente plausibles, y los mercados oscilan en consecuencia.

"Nos quedamos leyendo las hojas de té", dijo un gestor de cartera de una gran gestora de activos, que habló bajo condición de anonimato porque su firma no permite críticas públicas a la Fed. "Los datos no hablan por sí solos. Necesitan contexto, y la Fed solía proporcionar ese contexto. Ahora estamos adivinando".

La falta de orientación también ha dificultado la planificación de las empresas. Tesoreros corporativos y directores financieros, que dependen de las perspectivas de la Fed para tomar decisiones de endeudamiento e inversión, se han quejado en privado de que la incertidumbre los está obligando a mantener más efectivo y retrasar el gasto de capital.

La lógica de Warsh y la reacción en contra

Warsh ha defendido la reforma como un retorno a un enfoque más disciplinado y menos intervencionista. En discursos, ha argumentado que la Fed no debería tratar de gestionar las expectativas del mercado y que su trabajo principal es fijar la política monetaria basándose en las perspectivas económicas, no calmar a los operadores. Ha señalado el "berrinche por la reducción de estímulos" de 2013 como un ejemplo de lo que sucede cuando la Fed se vuelve demasiado predecible: los mercados pueden reaccionar de forma exagerada cuando el banco central finalmente cambia de rumbo.

Pero los críticos dicen que el enfoque actual es lo opuesto a lo que la economía necesita. Con la inflación aún por encima del objetivo del 2% de la Fed y un crecimiento que se desacelera, argumentan que una comunicación clara es más importante que nunca. Algunos exfuncionarios de la Fed también han opinado, diciendo que la reducción de la orientación corre el riesgo de erosionar la credibilidad del banco central si los mercados malinterpretan constantemente sus intenciones.

La reacción negativa no se limita a Wall Street. Varios miembros del Congreso han expresado en privado su preocupación de que la estrategia de comunicación de la Fed esté aumentando la incertidumbre económica. Un asistente del Comité Bancario del Senado dijo que el panel está considerando si celebrar una audiencia sobre el tema, aunque aún no se ha fijado una fecha.

Qué viene después

La próxima reunión de política de la Fed está programada para mediados de septiembre. Los inversores observarán de cerca si Warsh muestra alguna disposición a ajustar la estrategia de comunicación. Hasta ahora, el presidente no ha dado señales de retroceder. Pero si la volatilidad sigue aumentando y las perspectivas económicas se oscurecen, la presión tanto de los mercados como de los legisladores podría volverse demasiado fuerte como para ignorarla.