Bitcoin cotiza alrededor de los $64,000 esta semana, mientras los traders se preparan para decisiones consecutivas sobre tasas de interés de la Reserva Federal y el Banco de Japón. Se espera ampliamente que la Fed mantenga su rango objetivo entre 3.5% y 3.75% por quinta reunión consecutiva, mientras que se prevé que el Banco de Japón mantenga su tasa de política en 1%. Pero con el yen deslizándose más allá de 163 por dólar —su nivel más débil en 40 años— y las probabilidades de un aumento sorpresa de la Fed en aumento, lo que está en juego parece mayor que una simple pausa.
Bancos centrales en el foco
La decisión de la Fed llega primero, seguida por la del Banco de Japón dos días después. CME FedWatch mostró que la probabilidad de un aumento en julio era del 38% el 23 de julio, frente al 12% una semana antes, antes de moderarse al 34.2%. Ese cambio se produjo después de que los datos de inflación de EE. UU. de junio mostraran que los precios al consumidor cayeron un 0.4% mes a mes, reduciendo la tasa anual del 4.2% al 3.5%. Aun así, el petróleo crudo Brent cerró por encima de los $100 por barril el 23 de julio por primera vez desde mayo, un recordatorio de que las presiones inflacionarias no han desaparecido.
Al otro lado del Pacífico, se espera que el Banco de Japón mantenga su tasa en el 1% el 31 de julio. Pero el 86% de los 87 economistas encuestados por Reuters esperan un aumento al 1.25% para finales de diciembre, y de ellos, el 53% señala diciembre y el 35% octubre. La ministra de Finanzas de Japón, Satsuki Katayama, ya ha declarado que el gobierno está listo para intervenir en el mercado de divisas si es necesario.
Debilidad del yen y riesgos del carry trade
La caída del yen por debajo de 163 por dólar ha vuelto a poner el carry trade en el centro de atención. Un yen más fuerte podría desencadenar una liquidación de esas posiciones, y Bitcoin suele ser el primer activo que se vende en tales escenarios. El analista de criptomonedas Crypto Rover advirtió que cualquier indicio de un aumento agresivo de tasas por parte del BoJ o de una intervención podría provocar una liquidación masiva del carry trade, potencialmente más brutal que la observada en agosto de 2024.
El momento no es el mejor para Bitcoin. Después de una racha alcista, el activo se sitúa justo por debajo de los $64,000, un nivel que ha actuado tanto como soporte como resistencia en las últimas semanas. Un movimiento repentino del yen podría hacerlo caer antes de que los traders tengan tiempo de reaccionar.
Qué observar a continuación
La decisión de la Fed está prevista para el miércoles, seguida por la del Banco de Japón el viernes. Los datos de inflación de EE. UU. de julio se publicarán el 12 de agosto, lo que dará la próxima lectura sobre si la tendencia desinflacionaria se mantiene. Por ahora, el mercado descuenta una pausa, pero las probabilidades de una subida son lo suficientemente altas como para que nadie dé por sentada una mano firme.




