Los fiscales de Seúl, Corea del Sur, han presentado cargos contra cinco personas en el primer caso penal del país relacionado con un 'rug pull' de DeFi. Los sospechosos presuntamente drenaron la liquidez del pool de tokens CATFI en un DEX de Solana, dejando a 256 inversores con pérdidas de 900 millones de wones. Este caso marca la primera aplicación de la Ley de Protección de Usuarios de Activos Virtuales exclusivamente contra la actividad de intercambio descentralizado.
El bombeo y descarga de 26 horas
Según los fiscales, el grupo utilizó trading circular y operaciones ficticias (wash trades) para inflar el precio de CATFI 1.001 veces en un solo día. Se embolsaron 400 millones de wones en ganancias mientras los inversores quedaban con tokens sin valor. El principal sospechoso, Park, alias 'Eth Father', dirigió la operación con cuatro cómplices. Uno de ellos ayudó al cabecilla a ocultarse durante tres meses cambiando su apariencia.
Por qué este caso es diferente
A diferencia de acciones de cumplimiento anteriores contra esquemas de Bithumb o tokens ACE, esta acusación se centró únicamente en la actividad en cadena. Los fiscales aplicaron la Ley de Protección de Usuarios de Activos Virtuales sin necesidad de un exchange centralizado. Esto demuestra que las transacciones en cadena por sí solas pueden dar lugar a cargos penales bajo la ley surcoreana. Dos sospechosos enfrentan detención por manipulación del mercado, mientras que otros dos recibieron órdenes de acusación por ayudar a Park a evadir su captura.
Cazando a los fantasmas en la cadena
Los investigadores rastrearon a los culpables mediante agrupación de carteras y análisis de patrones. Cruzaron referencias de transacciones de salida (off-ramp) con datos KYC de exchanges centralizados para identificar a los sospechosos. El avance clave se produjo al vincular las ganancias ilícitas con identidades reales a través de conversiones de stablecoins. Este enfoque forense logró lo que la naturaleza descentralizada de los DEX alguna vez convirtió en paraísos seguros.
Los fiscales deben demostrar ahora que las acciones en cadena constituyen fraude sin la intervención de un operador centralizado. Se espera que el tribunal fije una fecha de juicio en un plazo de 60 días, mientras el marco regulatorio de Corea del Sur para 2026 pone a las DeFi bajo el microscopio.




