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El FMI advierte que el conflicto con Irán amenaza el crecimiento global y el suministro de petróleo

El FMI advierte que el conflicto con Irán amenaza el crecimiento global y el suministro de petróleo

Por qué el FMI está dando la alarma

Irán es un importante productor de petróleo, y la interrupción de sus exportaciones ya está ajustando la oferta global. El FMI proyecta que si el conflicto se intensifica aún más, los precios del petróleo podrían dispararse, elevando los costos para empresas y consumidores. Eso reduciría el gasto de los hogares y las ganancias corporativas, frenando el crecimiento en los países que dependen de la energía importada.

Los economistas del fondo también señalan el riesgo de un conflicto prolongado que mantenga las cadenas de suministro bajo presión. Incluso una interrupción temporal puede repercutir en los mercados, como se ha visto en crisis anteriores en Oriente Medio.

Lo que significa la interrupción del suministro de petróleo

Una oferta de petróleo más ajustada generalmente significa precios más altos en el surtidor y mayores costos de insumos para industrias como el transporte, la manufactura y la agricultura. El FMI señala que muchas economías aún se están recuperando de la última ronda de shocks en los precios de la energía, y un nuevo aumento podría estancar esa recuperación.

Países de Europa y Asia son particularmente vulnerables, ya que dependen en gran medida de las importaciones de petróleo. Pero Estados Unidos, a pesar de ser un importante productor, no es inmune: los precios globales más altos elevan los costos del combustible doméstico y pueden alimentar una inflación más amplia.

Los temores de inflación vuelven

La advertencia del FMI se centra en el regreso de una inflación sostenida. Los bancos centrales de economías desarrolladas y en desarrollo han estado suavizando la política monetaria después de un período de agresivas subidas de tasas. Pero si la inflación impulsada por el petróleo repunta, esos planes podrían suspenderse.

El fondo afirma que una inflación persistente obligaría a los bancos centrales a mantener las tasas de interés más altas durante más tiempo, o incluso a subirlas nuevamente. Eso aumentaría los costos de endeudamiento para gobiernos, empresas y hogares, frenando aún más el crecimiento.

El momento es importante. Muchos bancos centrales, incluidos la